Hanna y Ashley, en renovado show para sus fanáticos
Con mucha energía, un renovado toque urbano y lleno total en el Coliseo Yucatán fue que Ha*Ash inició su tour “100 años contigo” con el pie derecho.
Las hermanas confesaron que estaban “muy nerviosas” por ser el primer show de la nueva gira; esos nervios se convirtieron en emoción al ver la gran respuesta del público que permaneció de pie y coreando los temas de principio a fin, incluso por todas partes del recinto se veía a personas agitando globos naranjas.
“Estés donde estés”, “De dónde sacas eso” y “Amor a medias” fueron los tres primeros temas que interpretaron en su tercera visita a Mérida.
A diferencia de sus anteriores presentaciones, en esta ocasión decidieron olvidarse de las baladas para darle paso a sus canciones más movidas desde el primer bloque. Fue hasta la séptima canción que decidieron pararle un poco a la adrenalina y se sentaron al frente del escenario para un popurrí que incluyó “¿Qué me faltó?”, “Destino o casualidad” y “Si pruebas una vez”, que dedicaron a “todos los mejores amigos que se enamoran”.
“Cuando estábamos componiendo la siguiente canción empezó como una broma y la única recomendación que les puedo hacer es que si tienen unas copas de más, no agarren el celular, les prometo que se van a arrepentir de esa llamada”, confesó Ashley antes de presentar “Dos copas de más”.
Después, dieron paso a una batalla entre hermanas pues cada una se adueñó de un lado del escenario e hizo gritar con fuerza a todos los asistentes. “No quiero presumir pero de mi lado está el club de fans”, le dijo Ashley a Hanna.
Buena producción
Las enorme pantalla central que cubría todo el fondo del escenario jugó un papel principal pues los efectos visuales en colores brillantes y formas geométricas llamaban mucho la atención, incluso cuando las cantantes interpretaron “Eso no va a suceder”, el escenario se convirtió en una iglesia con dos novios al fondo recreados a través de gráficos realistas mientras sonaba la típica marcha nupcial como intro para el tema. Acto seguido, Hanna cambió la guitarra por una armónica para dar los primeros acordes de “Me entrego a ti”.
“Estoy resignada a que siempre voy a estar sola, me siguen rompiendo el corazón y seguiré componiendo acerca de ellos; entonces hombres tengan mucho cuidado, ojalá nunca les dediquen la siguiente canción”, dijo Ashley antes de cantar su nuevo sencillo “No pasa nada”. El desamor siguió como protagonista con “Ex de verdad” y “Lo aprendí de ti”, mientras Hanna tocaba el piano.
Ese bloque sentimental se quedó atrás cuando apareció fuego en el escenario y la versión más urbana de las hermanas en el tema “100 años contigo” que puso a bailar a todos.
Las artistas pidieron aplausos para su banda que pasó al frente, mientras Ashley recogía unas rosas que le daban sus fans en la esquina del escenario cerrando el show con una lluvia de serpentinas de colores y el tema “No te quiero nada”.
La salida en falso solo duró un par de minutos, pues volvieron para complacer a los asistentes con “Perdón, perdón” y “Odio amarte”, mientras globos blancos eran lanzados al público y Hanna y Ashley pasaban al frente para la gran despedida que incluyó una explosión de confeti plateado, dejando gran satisfacción cuando el reloj marcaba las 11 de la noche.—Gloria Montero Leal
La sorpresa
Lo inesperado llegó cuando sonaba el tema “¿Qué hago yo?”, pues un niño de unos 6 años de edad fue alzado en hombros logrando llamar la atención de Hanna y Ashley, pues quería entregarles una rosa e incluso lo dejaron tomar el micrófono unos minutos para cantar con ellas.
