Imanol Caneyada busca confrontar a sus “demonios”
Un libro difícil de digerir y que confronta al lector con el concepto de “humanidad” es lo que ofrece Imanol Caneyada en la novela “La fiesta de los niños desnudos” (TusQuets, 2017).
El autor aún recuerda el día en que, sentado en la sala de espera de un hospital de Hermosillo, lo sorprendió la irrupción de un vagabundo que se sentó en un piano viejo —dispuesto en el lugar— y comenzó a tocar.
“Era una imagen muy fuerte. Lo que más me llamó la atención fue la reacción de la gente que lo estaba observando, pasó de la repulsión a la admiración. Entonces empecé a fabular sobre la historia de este hombre”, cuenta el también periodista en entrevista con Diario de Yucatán.
Precisamente esta anécdota enmarca el primer capítulo de su novela, partiendo de esa pregunta que quizá más de uno se ha hecho al encontrarse frente a un indigente, un joven tragafuegos o un limpia-parabrisas: ¿quiénes son? ¿cómo llegaron a eso?
Sociedad y humano
Gracias a los ojos de su protagonista, Gregorio Cárdenas, el lector irá descubriendo una comunidad de mendigos perfectamente estructurada y tal vez “más humana” que la sociedad moderna, sumida en el consumismo e individualidad.
No obstante, el autor recuerda que no se trata más que una utopía “que nos ha acompañado culturamente durante siglos. Hay un guiño en esta novela hacia las primeras comunidades cristianas, que precisamente estaban conformadas por los marginados sociales”.
“En estas comunidades siempre había un líder, como un pastor, que los guiaba hacia un mejor camino. Eso es algo que hemos repetido a lo largo de nuestra Historia. Recordemos que el comunismo sienta sus bases en esa idea de liberarnos del concepto de amo-esclavo, a partir de la colectividad. Sin embargo, creo que en la novela también está latente esa idea de que en su mismas bases crece el germen de su destrucción”, explica.
Al confrontar al autor sobre sus escenarios grotescos —propios de la mendicidad, en la que no hay una higiene básica y perduran algunos instintos primitivos—, así como un protagonista que difícilmente se ganará la simpatía del lector, Caneyada confirma que ésa fue su intención desde el principio.
“Quizá (Gregorio) no sea simpático, pero en algún momento puede generar empatía (…) Es un sociópata que siempre culpa a los demás de su imposibilidad de formar parte de una sociedad, sea la moderna o una comunidad mendiga. El personaje lo fui concibiendo desde esta perspectiva y eso puede resultar un poco perturbador, pero también es para que reflexionemos sobre cuántos de nosotros no podemos aceptar nuestra libertad y siempre estamos culpando a alguien más de nuestra suerte, o incluso creamos conflictos para autosabotearnos y no tomar la responsabilidad de nuestras vidas”.
Finalmente, Caneyada espera que la novela continúe su camino y siga causando “un conflicto” a sus lectores. “La literatura es eso, no tiene que ser atractiva, también tiene que confrontar al lector con sus demonios”.— Cecilia Noemí Domínguez Montañez
En la Filey 2018 Extras
Imanol Caneyada será parte de la Feria Internacional de la Lectura en Yucatán (Filey).
En Mérida
El autor, que visita por tercera ocasión la entidad y por segunda vez participa en este encuentro de lectores, presentará la novela “La fiesta de los niños desnudos” el próximo sábado 17, a las 17:15 horas, en el salón Uxmal 1.
Encuentro esperado
Caneyada se presentó por primera vez en la Filey con el libro “Tardarás un rato en morir”, por lo que espera compartir nuevamente con los lectores de Yucatán, ahora con una historia que sacude con un mundo despojos humanos.
“La literatura no tiene que ser atractiva, también tiene que confrontar al lector con sus demonios”
