El actor Mario Moreno “Cantinflas” falleció hace 26 años

Mario Moreno, un actor que no queda en el olvido

CIUDAD DE MÉXICO (Notimex).— El cómico incongruente y disparatado, popular en el mundo aunque incomprensible fuera de Hispanoamérica por la imposibilidad de traducir su arte a otras lenguas, Mario Moreno y “Cantinflas” eran una persona y un personaje en un ser, tan diferentes entre sí que él mismo solía decir que lo único que tenían en común era su afición por el tabaco. Ayer el “Mimo de México” cumplió 26 años de muerto.

El actor, escritor, guionista, productor y sobre todo humorista, ganador de un Globo de Oro por su actuación en la cinta “La vuelta al mundo en 80 días”, nació el 12 de agosto de 1911 en el número 182 de la sexta calle de Santa María la Redonda, vía que desapareció para convertirla en el actual Eje Central Lázaro Cárdenas.

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, nombre completo del llamado el “Charles Chaplin Mexicano”, era el sexto de los ocho hijos del empleado postal Pedro Moreno Esquivel y su esposa María de la Soledad “Cholita” Reyes Guízar, quienes vivieron en varias casas de las colonias Tepito y Guerrero. Sus hermanos se llamaban Pedro, José, Catalina, Esperanza, Roberto, Enrique y Eduardo.

Su situación económica era difícil y por ello Mario, de apenas 16 años se alistó en el Ejército, ingresó a la 3ª. Compañía de Infantería y fue remitido al 20 Batallón, destacado en Chihuahua; al enterarse, su padre escribió una carta a las Fuerzas Armadas en la que informa que su hijo mintió en su edad, pues tenía 16 años en lugar de los 21 que señala el reglamento.

A su regreso Mario intentó convertirse en boxeador, se preparó en un gimnasio de la colonia Guerrero y se presentó con el apodo de “El Chato” Moreno, pero en el primer combate lo noquearon. Entonces decidió trabajar en una de las tantas carpas que ofrecían espectáculos de variedades en la ciudad, donde se empleó como payaso, acróbata y bailarín; sus primeras apariciones las hizo con el rostro maquillado de blanco y un sombrero de paja.

El comienzo

En 1931 creó al personaje “Polito”, un payaso de carpas que presentaba en el Salón Sotelo de Azcapotzalco que luego interpretó en la Carpa Valentina, en el barrio de Tacuba.

En ese momento conoció a dos personas que fueron relevantes en su vida: la bailarina de 16 años Valentina Gregorievana Ivanova Zubareff, hija de Anita y Gregorio Ivannoff, bielorrusos dueños de la carpa, con quien se casó el 15 de diciembre de 1934. El matrimonio, que adoptó a un niño al que llamaron Mario Arturo Moreno Ivanova, duró 32 años hasta la muerte de ella.

La otra persona fue el actor y luego guionista lituano Estanislao Shilinsky Bachanska, quien ya trabajaba allí, con quien hizo dupla: uno como el cómico irreverente y bobo y el otro como el actor listo y serio.

Shilinsky, quien también se convirtió en concuño de Moreno Reyes al casarse con Olga, la hermana de Valentina, ayudó al cómico mexicano a crear el personaje que le dio fama mundial.

“Nace Cantinflas”

“Cantinflas” fue inspirado en un barrendero “borrachito” de nombre Olegario que el mimo conoció cuando trabajaba en el Teatro Follies Berger, en la zona de Garibaldi; como el típico “pelado o lépero” de los años 30, lo mismo daba vida a un boxeador, taxista y lustrador de calzado que a un bailarín. También por esa época Mario Moreno debutó en la lidia de toros, en septiembre de 1936 en la Plaza de Toros Vista Alegre, que estaba ubicada en la Calzada San Antonio Abad esquina con Avenida del Taller. A la par que crecía su popularidad como “Cantinflas”, Moreno participó en varias corridas como torero cómico.

Su gusto por la tauromaquia hizo que en 1959 Mario fundara la Ganadería de Moreno Reyes, para lo cual compró 55 hectáreas del rancho La Purísima, ubicado a cinco kilómetros de Ixtlahuaca, en el Estado de México; allí mandó construir un tentadero al que llamó “Doña Cholita”, en honor a su mamá.

A la muerte de Moreno, el ganado bravo y los caballos pura sangre que allí había fueron llevados al cercano rancho El Rocío, propiedad de Luis Barroso, en tanto que La Purísima fue convertido en un sitio turístico.

Camino al éxito

En 1935 Moreno y Shilinsky se presentaron en el Teatro Máximo para la función del Día de la Independencia, con la obra “México y sus hombres”, lo que hizo despegar su carrera. En cine comenzó como publicista y en 1936 apareció en la película “No te engañes corazón”, con Shilinsky como el galán, tras lo cual ambos artistas se separaron. A esa cinta le siguió “Ahí está el detalle”, de 1940, bajo la dirección de Juan Bustillo Oro, gracias a quien pudo fijar su personaje.

Después de este trabajo, “Cantinflas”, Santiago Reachi y Jacques Gelman crearon la productora Posa Films e hicieron 37 películas y cinco cortometrajes. Su popularidad creció con títulos como “Ni sangre ni arena” y “El gendarme desconocido”, ambas de 1941; “Los tres mosqueteros”, en 1943, y un año después “Gran hotel”, que rompieron récords de taquilla en varias naciones de América Latina.

El cómico británico Charles Chaplin calificó entonces a “Cantinflas” como “el mejor comediante del mundo” y Mario fue escogido por Michael Todd para interpretar a “Passepartout” (conocido en Latinoamérica como “Picaporte”) en la espectacular producción “La vuelta al mundo en 80 días”, filmada en 1956. Este trabajo significó su debut en el mercado de habla inglesa en Hollywood y por su trabajo, Moreno Reyes fue galardonado con el Globo de Oro en la categoría de Mejor Actor de Comedia o Musical, en tanto que la cinta obtuvo el Óscar como Mejor Película. Otros proyectos que el también llamado “Mimo de la Gabardina” realizó en el extranjero fueron “Pepe”, película de 1960 también realizada en Estados Unidos; así como “Don Quijote cabalga de nuevo”, dirigido en España en 1972.

De un vistazo

Películas

Mario Moreno “Cantinflas” destacó en México con las cintas “El siete machos”, “El bombero atómico”, “Si yo fuera diputado”, “El señor fotógrafo”, “Abajo el telón” y “Ama a tu prójimo”, que se hicieron entre 1950 y 1958, además de “El bolero de Raquel”, elaborada en 1956 y que fue su primera película en color. Así como “Sube y baja” (1958), “El analfabeto” (1960), “El extra” (1962), “Entrega inmediata” (1963), “El padrecito” (1965), entre otras.

Dibujos animados

La imagen y la voz del artista fueron llevados a los dibujos animados, con “Cantinflas show”, 53 episodios cortos producidos en 1972 por Televisa.

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