La última edición tendrá a Viena como escenario
VIENA (EFE).— Las actrices estadounidenses Katie Holmes y Lindsay Lohan son dos de las muchas estrellas que participan hoy en la que será la última edición del “Life Ball” (“Baile por la vida”), la mayor fiesta benéfica contra el sida de Europa.
El festival, que este año está dedicado al mundo del circo y tiene como lema “Unidos en la diversidad”, se ha celebrado cada año desde 1993, excepto en 2016, cuando los organizadores se dieron un tiempo para redefinir y afinar el proyecto.
El fundador y organizador del “Life Ball”, Gery Keszler, anunció el mes pasado que esta sería la última edición por las crecientes dificultades para encontrar patrocinadores y donantes.
“Las condiciones han cambiado mucho en los últimos años”, afirmó, y se felicitó de que el sida haya “pasado de ser una sentencia de muerte a enfermedad crónica”.
Debido a la mejora de la situación, sobre todo en los países ricos, el número de empresas y organizaciones que apoyan este tipo de iniciativas se reduce, lamentó.
La edición de 2019 se celebra hoy en el Ayuntamiento de Viena, que durante unas horas se convertirá en un circo con miles de personas disfrazadas con la temática propuesta este año.
Antes de la fiesta general habrá una serie de actuaciones y un desfile de moda presentado por la cantante austríaca Conchita, ganadora del festival de Eurovisión en 2014 y conocida activista por los derechos LGTBI.
El “Life Ball” coincide este año con el EuroPride, que se celebra en Viena hasta el 16 de junio, y que es el mayor evento de Europa para promover los derechos de la comunidad LGTBI.
El “Life Ball” ha recaudado, en sus 25 ediciones previas, alrededor de 30 millones de euros que se han destinado a 170 proyectos contra el sida repartidos por todo el mundo.
Este baile altruista ha contado a lo largo de la historia con el apoyo activo de numerosas personalidades, como Bill Clinton, Sharon Stone, Whoopi Goldberg y Elton John, entre otros.
