Úrsula Corberó (al frente)

Toda la fama de Úrsula Corberó

MADRID (EFE).— “La casa de papel”, cuya tercera temporada se estrena este viernes, ha servido de lanzamiento mundial para sus protagonistas, pero en el caso de Úrsula Corberó se puede hablar de una verdadera revolución, gracias a sus más de siete millones de seguidores en Instagram.

“Ha sido un poquito difícil de gestionar”, admitió la actriz en reciente entrevista con EFE acerca de su meteórica ascensión, sin duda facilitada por las características del servicio global que ofrece Netflix, la compañía que se hizo cargo de la serie tras su lanzamiento original en Antena 3.

Aquello fue el comienzo de la locura. En abril de 2008, Netflix anunciaba que “La casa de papel”, tras hacerse con sus derechos de distribución, se había convertido en la serie en habla no inglesa más vista en la historia de la plataforma estadounidense y que produciría una tercera temporada (ya están rodando la cuarta) para los más de 150 millones de clientes que posee en todo el mundo.

“Es algo nuevo que está pasando fruto de las nuevas plataformas y tiene algo buenísimo: puedes conseguir visibilidad a través de tu trabajo”, reflexiona la española, que interpreta en la ficción a Tokio, la líder de un grupo de atracadores. “Puede llegar a un montón de gente y cruzar fronteras en todo el mundo. Eso es precioso”, agrega.

Pero esa realidad no siempre fue sencilla de manejar a nivel psicológico.

“El éxito te llega de repente. No tomas la decisión como antes, aquello de irte a EEUU, buscar una agencia, hacer pruebas y tener acceso. En este caso, nos ha llegado todo repentinamente”, apunta la catalana, de 29 años, que nunca se había involucrado en una producción reconocida internacionalmente.

La serie “Física o química” (2008) ya la había preparado para afrontar la fama, pero tal y como sostiene la intérprete, lo que ha generado “La casa de papel” es algo completamente diferente, muy alejado de la repercusión que pudo tener su paso por otros formatos como “Gran Reserva”, “Isabel” o “La embajada”.

“Es verdad que llevo mucho tiempo trabajando en España y estoy acostumbrada a que la gente me conozca y me pare por la calle”, reconoce Úrsula. “Pero esto —agrega— ha sido un cambio muy grande”.

Las películas “¿Quién mató a Bambi?”, “Perdiendo el Norte” y “Cómo sobrevivir a una despedida” cimentaron su estatus en la industria española, aunque nada le sirvió para saber exactamente cómo desenvolverse al comprobar que, de la noche a la mañana, se había convertido en un rostro conocido, y deseado, en medio mundo.

“Es verdad que al principio te sientes un poco desprotegida de repente. Sobre todo había algo de miedo a lo desconocido, evidentemente, como nos pasa a casi todos en cualquier tipo de situación ante algo nuevo”, concede.

Úrsula, que mantiene una relación sentimental con el “Chino” Darín, hijo de Ricardo Darín, recuerda que en aquella etapa, los actores de la serie se llamaban los unos a los otros y comentaban con asombro todo lo que iban leyendo en relación al boom de la serie.

“Sabía que iba a necesitar un tiempo para procesar todo eso. Y el momento de superarlo llega. Ahora estamos un poco mejor porque no es algo nuevo. Te vas acostumbrando y te vas asentando. Pero no fue maravilloso desde el principio”, manifiesta la artista, que es actualmente la segunda española con mayor número de seguidores en Instagram, solo superada por Georgina Rodríguez, pareja de Cristiano Ronaldo.

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