Hace 37 años el cine despidió a Dolores del Río
CIUDAD DE MÉXICO (Notimex).— Dolores del Río, primera mexicana en triunfar en Hollywood y una de las figuras más emblemáticas de la Época de Oro del Cine Mexicano, falleció un 11 de abril hace 37 años.
“Lolita”, como es llamada coloquialmente, prolongó su trayectoria actoral por más de cincuenta años; comenzó su carrera en 1925 cuando interpretó a Carlotta Da Silva en el filme “Joanna”, en el que logró captar la atención del público estadounidense y le permitió, un año después, obtener uno de los personajes principales en la cinta “High Steppers”.
Posteriormente, participó en la película multiestelar “The Whole Town’s Talkin”, que contribuyó a la popularidad de Dolores para dar paso a su primer protagónico en “Pals First”, en el que encarnó a “Jeanne Lamont” en 1926. En ese mismo año, participó él el filme “What Price Glory?” y recibió el premio Wampas Baby Stars, campaña que galardonaba anualmente a trece jóvenes actrices.
Un año más tarde protagonizó “Resurrection” junto al actor estadounidense Rod La Rocque, seguido de “The Loves of Carmen”, cinta que también estelarizó.
Asimismo, encabezó el reparto de filmes como “No Other Woman” y “Ramona”, la primera de la compañía United Artist en contener efectos especiales, y en el mismo año sustituyó, en la cinta “Tha Trail of ’98”, a la actriz francesa Renée Adorée, tras presentar síntomas de tuberculosis. Para ese entonces estaba casada con Jaime Martínez, con quien se juntó desde que ella tenía 15 años, sin embargo, decidieron separarse, luego de su éxito en “Ramona”, pues él no soportó la presión de la industria cinematográfica.
Además, la afamada actriz, sufrió de acoso por parte del actor, director y productor de cine Edwin Carewe, con quien trabajó desde sus inicios, e incluso se dice que pretendía casarse con ella, pues él mismo filtró rumores a través de la prensa, que ella desmintió más tarde a los medios neoyorquinos: “Mr. Carewe y yo solo somos amigos y compañeros en el arte de hacer cine. No voy a casarme con Mr. Carewe”, dijo en ese entonces.
Dolores rompió toda relación con el cineasta, por lo que él la demandó por supuesto incumplimiento de contrato, que finalmente arreglaron fuera de la corte, aunque él intentó desprestigiarla con una serie de acciones, ella se recuperó pronto con el filme “The Bad One”, el que también fue su debut al cine sonoro.
Más tarde conoció al artista irlandés Castillo Hearst, con quien tuvo un breve romance y posteriormente se casaron. En ese mismo año grabó cintas como “Girl Of The Rio” y tiempo después “Ave del paraíso”, “Volando a Río”, “Wonder Bar” y “Madame Du Barry”.
En 1935 protagonizó la comedia musical “In Caliente” y “I Live For Love”, un año más tarde haría lo mismo en “The Widow From Monte Carlo”, sin embargo tiempo después, su carrera como actriz experimentó una caída y dejó de impactar en la taquilla; para 1940 se sumerge en una relación con el actor Orson Welles, lo que provoca su separación con su segunda pareja.
Por Orson, decidió abandonar su carrera temporalmente, aunque la retomó, luego de terminar con él, a través de un telegrama, debido a la promiscuidad del también productor, asimismo, en aquella época falleció su padre y Edwin Carewe, lo que impactó emocionalmente en ella.
“Divorciada de nuevo, sin la figura de mi padre, una película donde yo casi no aparecía, y otra donde sí me mostraban el camino del arte. Quería seguir el camino del arte. Dejar de ser estrella para convertirme en actriz, y eso sólo lo podría lograr en México. Quise regresar a México, un país que era mío y que yo no conocía. Sentí la necesidad de regresar a mi país”, escribió en ese entonces, a través de un comunicado dirigido a los medios de comunicación, para abandonar Hollywood.
De un vistazo
Papeles secundarios
Dolores del Río volvió a México y trabajó en papeles secundarios, hasta protagonizar “Flor silvestre”, cinta de la Época de Oro del Cine Mexicano y que dio paso a éxitos como “Las abandonadas”, por la que ganó un Premio Ariel y “María Candelaria”, que logró posicionarla como una de las máximas divas del cine mexicano.
Su muerte
La actriz sufrió de artritis años atrás y en 1978 le diagnosticaron osteomielitis, infección causada por una bacteria, más tarde fue diagnosticada con hepatitis B, en 1983 se agravó y falleció por insuficiencia hepática.
