Cuando Selena Quintanilla fue asesinada el 31 de marzo de 1995 apenas tenía 23 años y se preparaba para dar el gran salto al mundo de la música en inglés. Hoy la reina del Tex-Mex cumpliría 50 años, y su leyenda es más poderosa que nunca.
Para su hermana Suzette Quintanilla, quien maneja la imagen de la fallecida artista en la empresa Q Productions, “Selena es un ícono bicultural cada vez más importante”.
“Ella representa a una mujer poderosa que es latina, que rompió barreras y soñó en grande. Siento que Selena representa muchas cosas hermosas con las que todos, especialmente las mujeres, se pueden identificar”, expresó.
