El miércoles pasado fue estrenada, en la plataforma Netflix, la segunda temporada de la serie “Falsa identidad”, con Luis Ernesto Franco y Camila Sodi como protagonistas.
En el elenco, que incluye a Eduardo Yáñez, Azela Robinson y Sergio Goyri, destaca el actor tamaulipeco Pepe Gámez como “El Deivid”, un huachicolero que las circunstancias lo han puesto en el camino del delito.
Pepe Gámez, como el resto de sus compañeros, grabaron la temporada en medio de la pandemia del Covid-19 y con medidas estrictas para evitar contagios, además de que se mantuvo aislado en un departamento de Ciudad de México (él radica en Los Ángeles, California).
Los últimos meses han sido para Gámez un deleite, en diciembre llegó a Mérida —a casa de sus padres— y se dice “muy enamorado” de Yucatán, y con grandes planes para sentar raíces en este lugar.
En entrevista con el Diario, Pepe Gámez no oculta lo emocionado y feliz por estar en estas tierras, donde ha disfrutado de cenotes, playas, pueblos mágicos y zonas arqueológicas.
El actor considera que Mérida es una ciudad con mucho dinamismo, con lugares de mucho interés y grandes oportunidades de crecimiento, en un entorno seguro y de gente con trato muy amable y trabajadora.
A pesar del intenso calor, Pepe Gámez pide ser adoptado como yucateco, aunque se disculpa por no dominar aún el acento.
“Quiero que me adopten como yucateco, pero es complicado porque aún no domino el acento; soy de Tamaulipas, hace cuatro años mi hermano se mudó para estas tierras, un año después hicieron lo propio mis padres. Me fui enamorando de Yucatán cada vez que tenía la oportunidad de viajar y venir en Navidad”.
Tras concluir las grabaciones de la serie, Gámez sentía la necesidad de un descanso, y, asegura, que en Yucatán se ha recargado de ánimo, entusiasmo, vitalidad y energía.
“Pasar la cuarentena y el confinamiento con mis padres me ha hecho apreciar más a la familia”, asegura.
“Me encantan los cenotes de Yucatán, adoro Telchac Puerto, ver el amanecer en la costa, salir de pesca, estar en el centro de Mérida”.
Por el confinamiento, proyectos que tenía en puerta el actor, como series, película e incluso un comercial para la televisión, se han detenido.
Y opina que lo más difícil ha sido conservarse saludable física y mentalmente.
Ante esta situación y de que hay gente que no quiere ir a un lugar para hacer ejercicio, Gámez improvisó en la azotea de su departamento en Ciudad de México un gimnasio, con cubetas llenas de agua y piedras. Cuando llegó a Mérida, diseñó un aparato de estructura de metal con cables, poleas y pesas, que se empotra a la pared, y resultó funcional y efectivo.
“Fue una idea que se me ocurrió, le dije a un amigo lo que necesitaba y él consiguió a un herrero que armó el aparato y lo instalamos en casa de mis papás, funciona muy bien. En lo personal hacer ejercicio y estar activo, estimula mi imaginación”, compartió.
Gámez “bautizó” al aparato ForceOne GYM.
“Cuando le cuento esto a mis compañeros colegas o la gente que me sigue por las redes sociales, les gusta la idea. Me gustaría abrir un negocio aquí en Yucatán, fabricar estos aparatos para ejercicio con mano de obra yucateca, y, porque no, exportarlos, creo que es una buena manera de apoyar la buena vibra que hay en Yucatán, en mis redes sociales me lo han pedido mucho.
Pepe Gámez no sólo ha hecho de Yucatán su “cuartel general” o su “centro de operaciones”, es además un promotor del Estado entre sus colegas actores.
Recordó que la segunda temporada de “Falsa identidad” ya está disponible en Netflix.
Los proyectos para este año están sujetos a las condiciones de la pandemia. Hace unos meses participó en “El Domo del Dinero”, un “reality show” que pone a prueba las capacidades física y mentales de los competidores. En este caso compitió a favor de una asociación que atiende a niños con cáncer.
“Estoy agradecido con Yucatán y todo lo que me ha dados en estos meses”.— Emanuel Rincón Becerra
