CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— El proyecto musical de Los Rumberos nació del “cotorreo”, así, sin otra pretensión, según confirmaron sus integrantes Paul Sefchovich y Lito de la Isla, quienes ahora presentan “El guión”, el segundo sencillo de su cuarto álbum de estudio.
“Nos divertimos mucho con la música, nos gusta hacerla, experimentar y divertirnos, no somos gente seria”, afirmó Paul.
2021 le ha sentado bien a los mexicanos, el inicio del año estuvo enmarcado por el éxito que trajo su tema y el vídeo que lo acompañó, “Dime que sí”, con el que enamoraron a más de dos millones de personas.
El vídeo seguía la inusual historia de amor de Lupita y Damián, una joven y un ovni, que Lito ilustró “de emergencia”.
“Queríamos sacar un vídeo, pero se nos vino el tiempo encima, Lito ilustró a varias ‘Lupitas’ y dijimos va, por aquí va la cosa, fue una solución de emergencia y nos sorprendió el alcance que ha tenido”, añadió Sefchovich.
El impacto fue tal que decidieron hacer una segunda parte de la historia y si en “Dime que sí” Lupita y Damián se enamoraron, en “El guión” se casaron, sin embargo el tema habla de lo difícil que es afrontar el final inminente de una relación.
“Es una canción ‘felizte’, es decir, feliz y triste, como un hilito de esperanza, una bachata ‘off tempo’”, explicó Lito, quien está considerando hacer más ilustraciones para el proyecto en el futuro.
Era metalero
Antes de rumbear por el mundo, Lito se dedicaba a tocar metal y Paul rock progresivo, pero fue hasta que el destino los unió en la escuela de música de Berklee, en Boston, cuando ambos apreciaron de una forma distinta los sonidos latinos.
“Cuando nos fuimos a estudiar a Boston nos dimos cuenta de la riqueza cultural que hay en nuestro país y en Latinoamérica”, mencionó Lito. “Según yo conocía bien el mambo, la salsa y la bachata y me di cuenta que no sabía nada y me clavé en eso”, agregó Paul.
Sin embargo, en 2015 cuando Los Rumberos sacaron su primer disco “la gente como que estaba en otro chip y como que no lo entendían”, contó Lito.
Desde su percepción, fue hasta que Natalia Lafourcade comenzó a mezclar estos géneros en 2017, cuando el público comenzó a entender su proyecto.
“Desafortunadamente tienen que pasar cosas así para que los demás volteen a ver algo, pero por algo se tiene que empezar”, apuntó Lito, quien definió su música como “una ensalada de ritmos latinos”.
Otro de los grandes aciertos de Los Rumberos ha sido la interacción que ambos tienen con sus fans en redes sociales, como hacer canciones improvisadas y al momento, de las experiencias cotidianas que los usuarios de redes les comparten.
“Eso es un reto padre, siempre hemos payaseado, nos gusta echar el chiste y hacer estas canciones es como un clavado al vacío que la gente recibe bien. Hemos visto que a los seguidores les emociona que cantemos sus respuestas”, afirma Paul en la entrevista.
De estos procesos creativos instantáneos, a los dos amigos les gustaría rescatar unos cuantos, pues musicalmente han quedado muy bien, como el tema de “Se fue, se fue”, que nació de una historia de un fanático que mintió a sus padres con que iría a la tienda y en realidad se fue de viaje.
“Al final es música que hacemos”, aseguró Sefchovich.
Planes
Para finales de año, Los Rumberos esperan terminar su cuarto disco. Están ansiosos y ya no pueden esperar más tiempo para volver a pisar un escenario tras la pausa obligada por la pandemia.
Fuera de pretensiones, los músicos tienen claro que fueron parte de los artistas precursores del país que han rescatado, fusionado y modernizado muchos géneros latinos en la actualidad.
