Emilio Osorio en Quién es la máscara

El hijo de Niurka agradece y hace un balance del programa

Para Emilio Osorio, el rostro oculto bajo el disfraz de Hueva en “¿Quién es la máscara?”; haber ocupado el tercer lugar en el reality es algo que lo tiene feliz y agradecido.

“La verdad estoy feliz y agradecido con el púbico. Aunque estoy muy tranquilo, ya verlo en pantalla al igual que ustedes me produce muchísima emoción (…) Estar en el programa fue experiencia muy grata y estoy muy feliz y muy agradecido”, cuenta Emilio en entrevista con Diario de Yucatán.

El hijo de Niurka Marcos y Juan Osorio considera que el primer lugar de Kalimba es “súper merecido” al igual que el segundo lugar de Gala Montes. “Yo sólo me colé al tercer lugar”, señala el joven cantante, quien reconoce que pensó sería el primer eliminado de la temporada.

“Había visto las personalidades que salieron en las temporadas pasadas e imagínate a las personalidades que iban a salir (…) pero creo que parte del juego de ‘¿Quién es la máscara?’ es no pensar en eso y dejarse guiar por la diversión y entregar el 100% de ti”.

En este sentido, admite que alcanzar el tercer lugar, de algún modo fue sorpresivo.

“En cuanto me dijeron que estaba en la semifinal me volví loco y dije: ‘¿Qué?, de qué están hablando, cómo que voy a estar en la semifinal, ¿Qué está pasando?’”.

Emilio Osorio estaba listo para llorar

El también novio de Karol Sevilla incluso confiesa que dentro de su traje tenía un pañuelo para utilizar en caso de ser el eliminado y no pudiera resistir el echarse a llorar, pero por suerte -recuerda- no tuvo que utilizarlo. A lo mejor fue un amuleto de suerte, piensa, y justo por eso ya se sentía satisfecho al formar parte de la semifinal.

Emilio, famoso por su participación en la telenovela “Mi marido tiene familia”, cree que su personaje La Hueva se ganó el cariño del público desde un principio, tanto “por su carita como por su nombre”.

Creo que la hueva es parte de todos México, pero también cuando el personaje se hizo, se creó con el ímpetu de crear un personaje súper empático, que sea amoroso, como un niño travieso y que tuviera mucha inocencia. Creo que eso, en algún punto, llegó a enamorar a gente que también era parte importante del proceso”.

Y aunque se logró encariñar con el personaje, también confiesa que representó un gran reto por el que incluso perdió siete kilos, ya que debajo del disfraz sudó mucho, pero ni siquiera eso hico que dejara de disfrutar como un niño de este compromiso.

A Alan (Estrada, coconductor) lo molestaba y le tocaba las nalgas como loco, todo lo que hice lo disfruté y no cambiaría nada”.

Su mayor aprendizaje, aceptar el reto

Emilio, también comenta que su paso en “¿Quién es la máscara?” le enseñó a ser agradecido con la gente y consigo mismo.

“Quizá alguna gente lo vea muy egocéntrico, pero hay que verlo desde la parte de quererte a ti y abrazarte. El juego me enseñó a agradecerme a mí por no rajarme, por decir que sí al proyecto, por irme solo, por no tenerle miedo a un escenario tan grande, por no tener miedo a competir con personas tan fuertes, por pararme enfrente de los competidores… Creo que dentro de todo ese rollo me agradezco mucho a mí y a la gente que me apoya”.