CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Con el homenaje que el mes próximo le rendirán en el Palacio de Bellas Artes, Silvia Pinal se siente feliz, esperando que sea algo bonito.

“Es un regalo maravilloso y no pido más, sería una grosería de mi parte”, dijo ayer en un encuentro con medio de comunicación.

El próximo 29 de agosto, Silvia Pinal será objeto de un homenaje organizado por la Secretaría de Cultura federal, que ha coordinado actividades a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Cineteca Nacional.

Anteayer, la actriz de 91 años asistió a las instalaciones de la XEW donde se develó una placa en reconocimiento a su carrera, la cual quedará en uno de los muros del lugar.

El homenaje fue organizado por Unicable con Monserrat Oliver y Yolanda Andadre como las anfitrionas.

“Para mi fue una sorpresa, no le avisé a nadie”, dijo Silvia Pinal a su salida del inmueble, sosteniendo en sus manos una playera de regalo y la leyenda “Me encanta que me digan diva, mi trabajo me ha costado”.

Silvia Pinal acudió en silla de ruedas y jamás perdió su buen humor. Cuando le preguntaron cómo se sentía, contestó: “traviesa”.

“Que la gente me recuerde como soy, con eso me conformo”, dijo a pregunta sobre cómo le gustaría ser recordada por el público.

“Me ha querido (la gente) y yo la he querido mucho”, subrayó.

La actriz afirmó que mantiene comunicación con su nieta Frida Sofía, quien el año pasado afirmó haber sido abusada por Enrique Guzmán, su abuelo y expareja de la actriz.

“Hablo con ella, me cuesta trabajo (verla) porque se las hace de ‘abue, no puedo’, es linda chiquilla”, aseguró.

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