VENECIA (EFE).— La 79a. Mostra de Venecia otorgó, por segunda vez en su historia, el León de Oro a un documental, “All the Beauty and the Bloodshed”, de Laura Poitras, una decisión un tanto sorprendente para un palmarés que sí incluyó otros nombres esperados: Jafarf Panahi, Cate Blanchett o Colin Farrell.
Poitras se convirtió en la tercera mujer consecutiva en lograr el León de Oro tras la francesa Audrey Diwan (“El acontecimiento”, en 2021) y la estadounidense Chloé Zhao (“Nomadland”, 2020). Además, es el segundo documental en la historia de la Mostra en hacerse con el premio principal, antes solo logrado por “Sacro Gra”, de Gianfranco Rosi, en 2013.
El documental de Poitras, sobre la crisis de opioides que vive Estados Unidos desde el punto de vista de la fotógrafa Nan Goldin, que compara la situación actual con la epidemia del sida de los años ochenta, ganó “con mucho consenso”, en palabras de la presidenta del jurado, Julianne Moore.
Ni el León de Oro ni el resto de los premios otorgados ayer fueron unánimes, reconoció Moore, que señaló que “todos sentimos que pudimos dar nuestra opinión” y llegaron a un resultado del que todos están “satisfechos y orgullosos”.
El favorito al León de Oro era el iraní Jafar Panahi, encarcelado por su oposición al régimen de su país, y que presentó una excelente película a favor de la libertad, en contra de la opresión y todo un homenaje al cine, “No Bears”.
Un filme que se tuvo que conformar con el Premio Especial del Jurado, menos de lo que se merecía, pero un importante apoyo público al cineasta.
Otra de las películas más alabadas de esta edición, “The Banshees of Inisherin” se fue del Lido con dos premios. La delicada historia de amistad y enemistad firmada por el británico Martin McDonagh y rodada en Irlanda, se llevó el Premio a Mejor Guion (del realizador) y la Copa Volpi a Colin Farrell, uno de los favoritos para este galardón.
Farrell intervino en la ceremonia por videoconferencia desde Los Ángeles (EE.UU.), concretamente desde la cocina de su representante, y agradeció emocionado el premio por un trabajo que, aseguro, no podía haberlo hecho sin la “honestidad” de Brendan Gleeson, su compañero de reparto.
También se cumplieron todos los pronósticos con la Copa Volpi a mejor actriz, que recayó en la australiana Cate Blanchett, por su insuperable interpretación de una directora de orquesta en “TAR” de Todd Field, que se proyectó en la segunda jornada de la Mostra y que situó inmediatamente a Blanchett como la segura ganadora del premio. Y que se llevó así su segunda Copa Volpi, la que consiguió en 2007 por transformarse en Bob Dylan para “I’m not There”.
La actriz se refirió al recoger su premio al filme “Bardo”, de Alejandro González Iñárritu, que también competía en la sección oficial y que se fue de vacío. “He visto ‘Bardo’ y es una obra maestra”, dijo Blanchett al referirse al buen nivel de todos los largometrajes de esta edición.
“Bardo” provocó una gran división de opiniones en Venecia, donde fue tan amada como odiada y que es uno de los trabajos mas personales de González Iñárritu.
Tampoco consiguió premio el segundo título hispano de la competición oficial, “Argentina, 1985”, de Santiago Mitre, sobre el juicio a las Juntas Militares de la dictadura de ese país. Sí fue muy bien recibido y se llevó el Fipresci de la crítica internacional, pero no fue incluido en el palmarés oficial.
Un listado que sí incluye “Saint Omer”, un filme de la francesa Alice Diop, que lleva a la gran pantalla unos hechos reales que en 2013 conmocionaron a Francia. Una joven senegalesa, Fabienne Kabou, abandonó a su bebé, de 15 meses, en la playa, cuando estaba subiendo la marea. Fue condenada a 20 años de prisión por asesinato.
El filme de Diop, que narra los hechos de forma directa y sin artificios, ganó el Gran Premio del Jurado, el segundo en importancia de la Mostra, y el Luigi di Laurentiis-León del Futuro a la mejor ópera prima de la 79 edición de la Mostra.
Y “Bones and All”, de Luca Guadagnino, también salió de la gala con dos premios.
El italiano se llevó el León de Plata a Mejor Dirección por esta adaptación de la novela homónima de Camille DeAngelis, una historia de amor y canibalismo protagonizada por Thimotée Chalamet y Taylor Russell, que ganó el Marcello Mastroianni a la mejor intérprete joven.
