LONDRES (EFE).—La nueva y quinta temporada de la serie de “The Crown” ha llevado la polémica al Reino Unido, donde hasta antiguos miembros del Gobierno británico han salido para criticar ciertas licencias que Netflix defiende recordando que se trata de “ficción”.
Netflix, productora de la serie, ha salido al paso de los ataques a la última temporada —cuyo estreno se prevé el 9 noviembre—, para destacar que no que se trata de un documental sino de “una serie de ficción”.
Esta nueva controversia se originó a cuenta sobre todo de un capítulo en el que se sugiere que el ahora rey Carlos III quiso forzar a su madre, Isabel II —que falleció el pasado 8 de septiembre a los 96 años—, a abdicar con la ayuda del exprimer ministro John Major.
El propio Major se pronunció para desmentir, en declaraciones hechas al dominical “The Daily Mail”, que esto hubiera ocurrido y tildarlo de “un montón de tonterías maliciosas”.
En dicha escena se incluye una conversación supuestamente mantenida entre el entones jefe del Ejecutivo y el todavía príncipe Carlos sobre la abdicación de la fallecida monarca.

