LOS ÁNGELES (El Universal).—Para Tom Hanks, Mariana Treviño y Manuel García-Rulfo, los dos talentos mexicanos con los que comparte créditos en “Un vecino gruñón (A Man Called Otto)”, son ejemplo de aquella esencia y calidez mexicana que todo ciudadano estadounidense debería tener alguna vez en sus vidas.
La estrella hollywoodense celebró el talento de los actores en el Museo del Óscar, lugar donde la cinta fue proyectada ante votantes de la Academia, los Globos de Oro, sindicatos principales de Hollywood y público selecto, quienes recibieron a su elenco y realizadores con una ovación de pie.
A Hanks lo acompañaron su esposa, la productora del filme, Rita Wilson, así como sus coestrellas: Mariana Treviño, García-Rulfo, su hijo Truman Hanks (quien encarna la versión joven de Otto), el director Marc Forster, el músico Thomas Newman, el productor Frederick Wikström, el guionista David Magee y la productora Renée Wolfe.
El filme sigue los pasos de Otto Anderson (Hanks), un hombre que recién enviudó que vive en un vecindario de Pittsburgh y que tiene problemas para encontrar una nueva razón para vivir.
Sus planes de suicidio quedan en pausa con la llegada de unos vecinos ruidosos de ascendencia mexicana.
“Después de ver los temas que despliega nuestra película, creo que todos en Estados Unidos querríamos que un ‘paquete’ de mexicanos se mude como vecinos tuyos. Y digo ‘paquete’ porque muchas veces nosotros como ‘gringos’ los vemos de esa manera”, dijo Hanks sobre su personaje, cuyo carácter malhumorado se ve confrontado por la calidez de Marisol y su marido, interpretados por Mariana Treviño y García-Rulfo.
Con tres postulaciones al Ariel, la actriz mexicana entró al radar de Hollywood gracias a la serie “Club de Cuervos”, de Netflix.
Las directoras de reparto, Francine Maisler y Molly Rose, contactaron a Mariana, quien audicionó mediante un vídeo grabado en un iPhone desde un hotel.
“Era como si hubiera creado un mundo alrededor de ella, ¡incluso traía en sus manos un contenedor con comida! —la que Marisol le ofrece a Otto— y se puso a hablar con un imaginario Tom combinando inglés y español. Fue como si ella saltara de la pantalla. Marc (el director) y yo dijimos: ‘¡Tenemos que tener a esta mujer inmediatamente!”, contó Rita Wilson.
Forster, quien ya había tenido al mexicano Joaquín Cosío en su filme de “James Bond Quantum of Solace” (2008), se sumó a los elogios. “¡Es la prueba más loca que he visto en mi vida! Mariana se puso a decir los diálogos de su personaje y el de los otros actores con los que interactuaba Marisol. Nunca había visto a alguien hablarle así a una pantalla de teléfono, desplegaba humanidad”, relató el director.
Hanks ya había tenido de compañero de reparto a García-Rulfo en la película de Apple TV+ “Greyhound”, pero fue hasta el primer día de lectura de guión en Pittsburgh que el ganador del Óscar por “Philadelphia” y “Forrest Gump” conoció a la actriz mexicana, quien durante el rodaje debía portar un vientre de embarazo.
“Pensé que iba a ser más alta”, bromeó Hanks, “pero hasta esa diferencia de estatura fue buena para nuestros personajes. Aún recuerdo la emoción de Rita al ver la audición de Mariana”, compartió emocionado el actor.
