CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— En diciembre de 1992, cuando se encontraba en los cuernos de la luna, la actriz brasileña Daniella Pérez fue asesinada con unas tijeras por su compañero de elenco, Guilherme de Pádua, y la esposa de éste.
El caso cimbró al país carioca, pues por las noches sus habitantes veían la telenovela “De corpo e alma”, en la que Daniella era la protagonista y De Padúa, su amor en la historia, eran personajes queridos.

El actor diría después del asesinato que ella lo estaba obligando a tener relaciones sexuales y, ya durante el juicio, aseguró que fue su esposa quien perdió los estribos porque sabía de un presunto amorío entre ellos.
“Pacto Brutal: el asesinato de Daniella Perez”

El caso fue retomado hace unos meses por los realizadores Guto Barra y Tatiana Issa, quien realizaron la miniserie “Pacto Brutal: el asesinato de Daniella Perez”, disponible en HBO Max.
“Fue un crimen que hizo que muchos jóvenes se detuvieran en su camino y tuvieran miedo del peligro que podía venir de cerca. Supongo que nuestra generación estaba acostumbrada a los actos de violencia aleatorios, incluidos los secuestros y los asesinatos asociados a robos, pero no era habitual ver un asesinato violento cometido por un compañero de trabajo”, recuerda Guto.
Desde un inicio se contó con el apoyo de Gloria Pérez, madre de la actriz, para contar la historia. Fue ella quien proporcionó los registros de toda la cobertura mediática de esas semanas, grabaciones con testigos, documentos, fotos y copia del proceso judicial y vídeos del juicio.
Por meses también hablaron con las personas implicadas en el caso, como abogados, juez, testigos y la misma Gloria.
“Pacto Brutal: el asesinato de Daniella Perez”, subraya el director, tiene como mensaje importante el mostrar que la sociedad tiende a creer que las mujeres suelen ocultar cosas.
“Incluso cuando son víctimas de un delito. Es una locura pensar que la familia tuvo que ‘defender’ la memoria de Daniella, a pesar de que fue víctima de un asesinato. Los medios de comunicación y otras partes de la sociedad especularían por qué fue a la zona remota donde tuvo lugar el crimen, como si se le pudiera culpar de ello”.

