Alvin Schumaat, conocido simplemente como Alvinsch, contó a través de redes sociales los momentos de terror que vivió en enero pasado, cuando un grupo de al menos cinco personas irrumpió en su casa de campo para robarle sus pertenencias a punta de pistola.
El creador de contenidos, nacido en Colombia y cuyo canal se dedica a la crítica y composición musical, recurrió a sus redes sociales para explicar el motivo de su ausencia en YouTube, donde su último vídeo -hasta el día de hoy- era una reacción un tanto “extraña” a la colaboración de Shakira con Bizarrap (Bzrp).
¿Qué le pasó a Alvinsch?
Advirtiendo a sus seguidores que lo que estaba por contar era un tanto sensible para algunas personas, Alvinsch explicó que le ha llevado un tiempo procesar lo sucedido en enero pasado, cuando un grupo de hombres irrumpió en su casa mientras él escuchaba música y su pareja realizaba un vídeo en vivo.
“Hace un tiempo me vine al campo, porque estaba buscando una vida más pacífica y tranquila en la que pudiese dedicarme a estudiar, a hacer música y trabajar en el canal, pero ese deseo no es tan acorde con la realidad del país en el que vivo, así que esa realidad terminó llegando a mí“, narra Alvinsch en su vídeo de apenas poco más seis minutos de duración.
“Yo estaba tranquilo, escuchando música, cuando de repente volteo la cabeza y veo a un tipo apuntándome a la cabeza con un arma”.
Alvinsch cuenta que el mismo sujeto lo llevó hasta donde Andrea, su pareja, mientras ella transmitía a través de Twich, por lo que el momento de su asalto quedó registrado en ese vídeo en vivo.
Los ladrones, al parecer, habían drogado a su perra para que ésta no los atacara, en tanto que a ellos los amarraron y a él lo golpearon en reiteradas ocasiones para que les revelara dónde guardaba el dinero el cual, dice, no tenía mucho, por lo que los ladrones se llevaron todo su equipo de producción audiovisual, salvo sus guitarras acústicas y un micrófono.
“Bueno, a la larga todo salió bien porque no nos hicieron daño, las cosas son solo objetos, mientras que nuestras vidas están intactas. Pero sí quedaron en mi cabeza imágenes que se repiten en mi cabeza involuntariamente una y otra vez, y pues son imágenes muy difíciles de ver”, reconoció el joven músico, visiblemente afectado.
Aunque reconoce que le ha sido duro procesar todo lo vivido, toda vez que los equipos que se robaron él los adquirió a través de los años; admite también que el vídeo que realizó reaccionando a la colaboración de Shakira fue una manera de desahogarse por las cosas que acaba de vivir.
Después de contar su historia, anunció a sus seguidores, 1.27 millones que acumula a través de YouTube, que realizará una colecta en su cumpleaños -el día 17 de febrero– a través de un concierto en vivo en el que espera recibir donaciones para poder recuperarse económicamente, toda vez que tiene que cubrir el sueldo de su equipo de trabajo y comprar el alimento de sus mascotas.
¿Quién es Alvinsch?
Alvin Schumaat (Alvinsch) es un músico nacido en Colombia, que desde pequeño mostró su talento al tocar instrumentos como el piano, la guitarra, la armónica, la melódica y el bajo. Contrario a su familia, enfocados a la música “clasica”, Alvinsch encontró en el rock su medio de expresión.
Desde 2017, recuerda el sitio Amautas, abrió una canal de YouTube dedicado a la crítica musical, sustentada a través de sus estudios que incluyen producción. Actualmente cuenta con más de 1.27 millones de seguidores y sus vídeos suelen alcanzar los 93 millones de reproducciones, algunos de los cuales incluyen reacciones o análisis de canciones, géneros y artistas.
En el mismo canal comparte algunas de sus canciones, algunas de las cuales son grabadas en vivo.
Alvinsch también es un joven que vive bajo el espectro autista que, de acuerdo con una entrevista publicada por Microsoft News, encontró en YouTube la oportunidad de compartir su música, en un mundo que podría considerarse limitante para él.
“Esto me llevó a encaminar mucho mi carrera profesional al internet y la tecnología, lo que es perfecto para mí, porque me permite expresarme ante miles y millones de personas, pero no tengo que estar presencialmente con ellos. Le hablo a la cámara, que es como si le estuviera hablando a la pared, que es como si estuviera hablando conmigo mismo, y no tengo que pensar en el hecho de que hay gente que me está escuchando. Eso me permite mucho expresarme como realmente soy”, asegura en la misma.
El autismo, cita el medio, figura dentro del grupo de los TEA, un grupo de afecciones en el neurodesarrollo que aparecen en la infancia y que tienden a persistir hasta la adultez. Suele implicar algún grado de alteración de la conducta social y comunicacional, y la formación de una serie de hábitos limitados y repetitivos.
En su caso, Alvin asegura que aunque ha tenido intentos de encajar más acorde a lo establecido por la sociedad, ha encontrado en su autoconocimiento una forma cómoda para vivir el día a día, por lo que prefiere manejar su tiempo y enfocarse en lo que realmente le apasiona. Una suerte que, admite, no tienen todos los que viven con TEA.


