La mañana de ayer no fue igual para la comunidad artística, una triste noticia inundó las redes sociales y espacios televisivos, Rebecca Jones había muerto a los 65 años de edad.
Fue una de las actrices más queridas de la televisión y el teatro, aunque también hizo cine, siendo “Nada que ver” su última película.
La actriz luchó varios años contra el cáncer de ovario, que le fue detectado en 2017; nunca se rindió, como externaron sus amigos y colegas al enterarse de la irreparable pérdida.
Rebecca Jones presentó varias obras de teatro en Mérida, una ciudad donde decía sentirse muy querida y agradecida por las muestras de cariño a su trabajo.
Rebecca Jones en Yucatán
En dos ocasiones visitó la redacción del Diario, la primera, en 2003, cuando presentó en el teatro Armando Manzanero la obra “Retrato de una artista desempleada”. Por esta puesta en escena, recibió los principales premios de teatro a Mejor Actuación y Monólogo.
“Mérida siempre me ha recibido con mucho cariño, es un placer estar en una ciudad que conoce de teatro, de cultura”.
En su camino a la redacción saludó amablemente al personal, firmó autógrafos y posó para fotografías.
En septiembre de 2015, dos años antes que la sombra del cáncer apareciera en su vida, de nuevo estuvo en el Diario , en esa ocasión no llegó sola, sino acompañada de Susana González y el primer actor César Bono, con quienes protagonizó la comedia teatral “Burundanga”.
Rebecca, siempre sonriente, no dejaba de comentarle a sus colegas lo bien que se sentía en Mérida y su afición por la gastronomía. “De aquí nos vamos a comer cochinita…”. “Entre mujeres” y “Filomena Marturano” fueron otros trabajos que presentó en el Manzanero, funciones que terminaban con el público de pie.
Son muchos los personajes por los que la actriz será recordada, pero hay uno en especial, Vilma Larios, de “Cuna de lobos”, que entró en millones de hogares en 1986 y se quedó para siempre.
