Ceci Flores localizó restos de su hijo desaparecido en Hermosillo, tras años de búsqueda en el desierto.
Ceci Flores confirmó el hallazgo de restos de su hijo en Hermosillo, luego de una búsqueda iniciada desde 2019 en Sonora

SONORA.- La voz de Ceci Flores Armenta ha sido una de las más firmes en el desierto. No por fuerza, sino por amor.

Un amor que no se rindió ante el sol inclemente, la tierra endurecida ni el paso del tiempo. Hoy, esa misma voz se quiebra:

Ha localizado los restos de su hijo, Marco Antonio, desaparecido el 4 de mayo de 2019.

Restos fueron encontrados en Hermosillo

Se reporta que el hallazgo ocurrió en el kilómetro 46 de la carretera 26, en Hermosillo. Ahí, donde el paisaje parece interminable y la esperanza se vuelve frágil. Ceci encontró lo que durante tanto tiempo buscó sin descanso.

Asimismo, la Fiscalía le informó que los restos corresponden a su hijo. Sin embargo, no hay consuelo completo: no está entero.

La madre buscadora expresó que: “Vámonos a casa, hijo, de donde nunca tuviste que partir”.

Cabe señalar que desde aquel 4 de mayo de 2019, Ceci luchó contra todo: el olvido institucional, la indiferencia social, el cansancio físico.

Caminó kilómetros bajo el sol, escarbó con sus propias manos, lloró mientras el polvo le nublaba la vista. Lo hizo con una certeza que nunca abandonó: encontraría a su hijo.

Hallazgo no trajo paz

Lamentablemente el hallazgo no trajo la paz imaginada. En lugar de un cuerpo completo, encontró fragmentos.

Fueron huesos dispersos en un terreno vasto, posiblemente alterado por el paso del tiempo y la fauna del lugar.

“No creo que ninguna madre merezca recoger solamente huesos de su hijo”, dijo con la voz rota.

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La escena no solo revela una tragedia personal, sino una herida colectiva.

Cabe señalar que en ese mismo terreno, como en muchos otros de Sonora, la magnitud del problema es abrumadora.

Restos que hablan de ausencias múltiples, de historias interrumpidas, de familias que siguen buscando.

Madre buscadora ha ayudado a encontrar más de cinco mil personas

Ella ha ayudado a encontrar a más de cinco mil de personas desaparecidas, decenas con vida en lugares inesperados como penales, centros de rehabilitación, alcantarillas.

Esperaba -al menos- encontrar a su hijo completo. “Por todo lo que he hecho, lo mínimo era eso”, expresó. Pero ni siquiera ese consuelo le fue concedido.

Ha pedido pruebas de ADN que confirmen plenamente la identidad de los restos. Quiere certeza, aunque duela. Quiere verdad, aunque llegue tarde. Hoy no hay cierre, no hay descanso.