CANNES (EFE).— ¿Los monstruos están dentro o fuera de nosotros? Ésa es la pregunta de la nueva película del realizador japonés Kore-eda Hirokazu, “Monster”.

El cineasta aspira a llevarse su segunda Palma de Oro en Cannes.

La respuesta a la pregunta queda a decisión de cada espectador, según declaraciones del elenco, ayer.

“Los personajes buscan un monstruo que no existe”, sintetizó el director, la mañana siguiente a la proyección del filme, acompañado del guionista Yuji Sakamoto y los principales integrantes del reparto: Kurokawa Soya, Hiiragi Hinata, Ando Sakura y Nagayama Eita.

Este último, que en la cinta interpreta al profesor Hori, confesó que durante toda la grabación de la película estuvo preguntándose sobre los monstruos sin encontrar la respuesta.

“Mucha gente en Japón me preguntaba de qué va la película (…) Sobre el monstruo, creo que todavía no puedo explicarlo. ¿Está el monstruo dentro, está el monstruo fuera? Creo que cada espectador tiene que encontrar su propia respuesta, todas las respuestas están bien”, dijo.

Pero, pese a su título, la historia que plantea Kore-eda en esta película tiene poco de terrorífico. Tiene, más bien, que ver con el amor: con la imposibilidad de expresarlo de manera correcta, con su dolor, con sus malentendidos y con la culpa que viene con ellos.

Narra la historia de una madre que tiene que criar a su hijo sola y tratar de protegerlo, la de su profesor de escuela y lo que surge entre ese niño y un amigo mientras descubren el amor que tienen el uno por el otro, en un ambiente y a una edad complicados. Son de hecho tres visiones diferentes de la misma historia, contada desde sus puntos de vista subjetivos al estilo de “Rashomon” de Akira Kurosawa, que van llenando los huecos para que el espectador comprenda lo que ha sucedido.

Kore-eda aseguró en la rueda de prensa que cree que “él mismo no hubiera podido escribir esta historia” y que la colaboración con Sakamoto fue “muy fructífera” desde que recibió la propuesta de embarcarse en el proyecto, en 2020.

“Tan pronto como lo leí decidí participar”, afirmó el realizador de “Un asunto de familia”, que compite por séptima vez en Cannes.

Consultado sobre si le preocupó la recepción en Japón de una película cuya trama aborda de un modo delicado la homosexualidad a una edad bastante temprana, Kore-eda manifestó que no ve necesariamente esa temática como el ángulo principal del filme.

“No ha habido muchos filmes japoneses que aborden estos temas”, admitió, pero para él el núcleo del argumento es “la dificultad de poner palabras a lo que uno siente”.

Parte de esa carga de amor por explicar la soporta la música, que corrió a cargo de Ryuichi Sakamoto, fallecido a finales de marzo. El resto queda en manos de los jóvenes actores Kurokawa Soya y Hiiragi Hinata, de 13 y 11 años, respectivamente.

“No hay nada raro en que te guste otro chico, creo que sería bueno si esto si se viera como algo natural”, respondió con una mezcla de timidez y aplomo Hiiragi, mientras que su compañero aseguró que te puede gustar alguien del mismo sexo igual que te gusta “una manzana”.

Todos los actores presentes alabaron, además, la forma de trabajar de Kore-eda, incluida Ando Sakura, quien ya triunfó con él en la Croisette.

“No pensaba que me ofrecería un nuevo papel tan pronto (…) Es la segunda vez y lo encuentro una experiencia muy placentera”, compartió Ando, quien añadió que en sus rodajes el respeto por el equipo es máximo, libre de estrés, y que todo ello está muy ligado a la personalidad del realizador japonés.

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