LOS ÁNGELES (EFE).— “Wonderwell”, la última película que rodó Carrie Fisher (1956-2016), aterrizará en las salas de cine de Estados Unidos el próximo viernes 23, siete años después del fallecimiento de la actriz, tras experimentar retrasos por problemas de presupuesto y la irrupción del coronavirus.
Este filme de fantasía y misterio tendrá una proyección limitada en salas de la cadena AMC en Estados Unidos y estará disponible el mismo día para su visualización en formato digital, informó la cuenta de la película en redes sociales.
“Wonderwell”, que Fisher grabó solo seis semanas antes de fallecer, tenía previsto su lanzamiento en 2017, pero la pandemia de Covid-19 y una prolongada etapa de posproducción, que hizo que el presupuesto se disparara, no lo permitieron.
La sinopsis oficial de “Wonderwell” la describe como un cuento de hadas ambientado en la Italia contemporánea y un reino imaginario, que acoge a Violet, una “ingenua y curiosa” niña de 12 años que emprende “un viaje que transformará su mundo para siempre”.
Dirigida por Vlad Marsavin, la historia lleva a Fisher como protagonista, junto con Rita Ora, Nell Tiger Free y Sebastian Croft.
Fue producida por Fred Ross, un estrecho colaborador de Francis Ford Coppola que trabajó con él en títulos como “El padrino, parte 2” y fue quien convenció a Fisher de que se sumara al que sería su último proyecto.
La película tendrá una dedicatoria especial para la fallecida actriz, según reveló Marsavin a “Deadline”.
Su deceso tomó por sorpresa y conmocionó al elenco de “Wonderwell”, de acuerdo con las declaraciones del cineasta, porque “estaba llena de energía durante el rodaje” e incluso celebró una fiesta con motivo de su 60 cumpleaños, que “acabó siendo clausurada por la policía” debido al exceso de ruido.
El 23 de diciembre de 2016 Fisher sufrió un problema respiratorio durante un vuelode Londres a Los Ángeles y, aunque fue trasladada con vida a un hospital, falleció cuatro días después.
La oficina forense de Los Ángeles indicó que murió por una apnea de sueño condicionada por otros factores, como enfermedad coronaria y consumo de drogas.
Fisher, reconocida internacionalmente por encarnar a la Princesa Leia en “La guerra de las galaxias”, había regresado un año antes a la saga con “Star Wars: El despertar de la Fuerza” (2015) y había presentado “The Princess Diarist”, un libro en el que relataba intimidades de su vida y trayectoria profesional, entre ellas un idilio con Harrison Ford .
