Era mi intención hablar sobre el proceso creativo por el que pasó “Spider-Man: Across the Spider-Verse”, la segunda parte de la trilogía animada del superhéroe, pero me veo en la necesidad de hablar de otro tema en específico que está en diálogo y es el final de la película.
Antes de que usted detenga su lectura, no le arruinaré la experiencia cinematográfica, que recomiendo de manera extensiva. En su lugar hablaré de un concepto que existe desde la Edad Media, el “cliffhanger”.
En las redes sociales, el medio por excelencia para compartir opiniones y experiencias de cualquier tópico popular, han salido a reducir en los últimos días las reacciones de muchos fanáticos de la película del trepamuros, que alegan que su final, al no tener un aparente cierre, es motivo de enojo y de incertidumbre.
Esta reacción, a pesar de tener una naturaleza genuina, no debería constituir una afirmación de peso, debido a que es una trilogía y, por lo tanto, aún no vemos la conclusión real de la misma.
Sí es una negación colectiva de la naturaleza del “cliffhanger”, que es esencialmente generar expectativa en el espectador para que aumente su deseo de avanzar en la historia, haciendo uso del efecto “Zeigarnik”, que se produce cuando una actividad determinada que ha sido interrumpida es más fácil de recordar, poniendo este concepto psicológico al servicio de la mercadotecnia.
¿Decir que tiene un final de esta naturaleza es revelar la trama?, es decir, ¿un spoiler? No, muchos productos de ficción tienen un final abierto o un “cliffhanger”, lo que no determina de qué manera continuará la obra, por lo que hablar de cómo nos dejó el final sin revelar nada de los personajes no arruina la experiencia. Todos sabemos que el día tiene 24 horas, lo que no sabemos es qué sucederá mañana; eso es lo importante, ¿verdad?
La especulación responsable, que es lo que realmente está sucediendo en redes sociales, no es de ninguna manera una revelación de la trama. Así que, queridos lectores, disfruten el diálogo, que la especulación es buena si no afectamos directamente a terceros; todo recae en el valor que le demos a las opiniones sobre nuestras obras favoritas.
Maestro en Arte Cinematográfico.
