Caifanes, con 36 años de trayectoria, llegará mañana a Mérida con un concierto en que los amantes del rock en español disfrutarán de éxitos que han trascendido de generación en generación como “La célula que explota”, Afuera, Miércoles de Ceniza, La Negra Tomasa, entre otras.
En entrevista con el Diario, Alfonso André platicó lo ansiosos que están por presentarse en Mérida, de donde tienen buenos recuerdos del público.
“Es una bendición que después de tantos años de carrera la gente siga escuchándonos; en cada show hay mucha gente joven que disfruta lo que hacemos, es padre ese nuevo contacto con un público diferente, de otra generación, nos inyecta más vida”, dijo.
“En Mérida siempre nos ha ido muy bien, nos gusta mucho ir a comer también; es una ciudad hermosa, sus casonas, el Paseo de Montejo, los cenotes; es un placer ir ya sea de vacaciones o por concierto”, añadió.
Conocidos por no tocar lo mismo en cada presentación y apropiarse del escenario en presentaciones únicas y exclusivas, Alfonso André dijo que en esta ocasión tocarán canciones de Jaguares, por ser parte de su historia.
“Pueden esperar a la banda entregando el corazón, dando todo arriba del escenario, en un recorrido tocando también canciones de Jaguares, que fue importante en la carrera, que se ha quedado a un lado, pero es parte del regreso de Caifanes”.
El entrevistado destacó que el grupo se haya mantenido unido tanto tiempo, a pesar de altas y bajas, al grado de tener un equilibrio en el ámbito de la vida personal de cada integrante.
“Las carreras tan largas ya no son muy comunes, sale un sencillo de alguien y a la semana nadie se acuerda; claro, hay excepciones”, expresó André.
“Nos da mucho gusto seguir, porque amamos la música y convivir con los fans que nos siguen”.
Entre tantas anécdotas que tienen juntos, recordó un concierto en que el público rebasó los límites con tal de acercarse a ellos.
“Fue en Ecatepec, las condiciones no eran como ahora en cuestión de protección, estábamos Saúl, Alejandro y yo. Yo estaba tocando, de pronto cierro los ojos y al abrirlos no había ninguno; la gente empujó el escenario, rompió la banda de contención y se metió debajo del escenario, Alejandro se dio un buen sentón, y Saúl, cayó de pie. El concierto se reanudó cuando la situación fue controlada. Fue un momento extraño porque me quedé tocando solo”.
Sin importar el éxito que han tenido a lo largo de los años, tanto el baterista como los demás integrantes de la agrupación mantienen sus perfiles de vida con modestia y sencillez, disfrutando a sus familias.
“Creo que los que estamos es porque nos gusta trabajar juntos, nos gusta el resultado de lo que hacemos, estamos en un momento de mucha armonía en el grupo”.
Alfonso André agradeció a sus fans y lanzó la invitación para acudir al concierto de mañana: “Gracias por la carrera maravillosa que nos han dado, les esperamos para una noche inigualable”.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
