Diego de Érice se divierte todos los días con la conducción de “La casa de los famosos”, en la que, aunque conoce a la mayoría de los habitantes, no tiene un favorito, tan es así que lo que menos le importa es quién resultará ganador.
Así lo indica el conductor, actor y artista de la plástica en una entrevista que concede al Diario.
Al hablar de la experiencia de conducir el programa, dice que todos los “realities” son diferentes en ese aspecto y en este caso lo que hace es tratar de compaginar maneras de trabajar con Galilea Montijo y Odalys Ramírez, las otras dos conductoras con las que comparte cámara.
Señala que para él es satisfactorio ser parte de esta producción, pues mucha gente la ve y el proyecto es “enorme”, el más grande en el que ha participado.
“Es increíble darse cuenta del alcance del programa, a dónde ha llegado, es la apuesta más grande de Televisa que fusiona plataformas y redes, y es bonito ser parte de un resultado tan grande”.
Afirma que disfruta conducir todos los días, se divierte con los habitantes y busca siempre poner su esencia a lo que hace.
“La casa de los famosos”, un proyecto exigente
No obstante, también admite que es difícil hacerlo en vivo todos los días porque no hay descanso ni margen para el error, y sí mucha exigencia al estar en el foro, requiere gran cantidad de información sobre lo que está pasando, manejar los datos más frescos y tener templanza e imparcialidad, que es lo que el público está esperando.
Está satisfecho con el alcance de la producción, “es una gran escuela estar frente a un proyecto tan grande” y compartirlo con amigos y profesionales como productores y técnicos.
“La casa de los famosos” ha dado a De Érice una gran exposición, ya que es el programa de televisión más visto en la actualidad, y esto hace que al lugar que vaya escuche a personas conversar sobre el programa. “Está en boca de la gente, te suma y te da reconocimiento”.
Apunta que la interacción en redes con el público ha crecido y recibe todo tipo de mensajes. “La gente polariza las opiniones” y él tiene que capotear lo bueno y malo.
El efecto del “team infierno” y “team cielo”
Dice que es igual con los seguidores de un equipo de fútbol: cuando hay que comentar algo de rival los hinchas se vuelven locos, piensan en teorías conspirativas y atacan. Él trata de tomar las cosas de quien viene, no hacer caso y hasta reírse de algunos comentarios, aunque, claro, no comparte el actuar de quienes se expresan con odio o con un lenguaje insultante, a ésos de plano los ignora.
Diego de Érice enfatiza que no tiene un favorito en “La casa de los famosos” y que para él “lo que menos me importa es quién gane”, y eso que conoce a todos los que están dentro, algunos de los cuales son sus amigos y otros no son tan cercanos.
Esto, señala, no afecta su punto de vista, ya que se da cuenta de que son personas geniales dentro de la casa, a pesar de que otros no viven sus mejores días ahí.
Respecto a las declaraciones de Sergio Mayer y Wendy Guevara, quienes recientemente dijeron que les gustaría venir a vivir a Yucatán al terminar el “reality”, el conductor resalta que a él también le encanta el Estado, “la gente linda, lo bonito de la arquitectura, la diversidad que tienen para compaginar esta parte de la ciudad, pero también la playa, la zona de descanso, tienen muchas virtudes, solo al calor le modificaría unos graditos”.
Aunados a su participación como conductor en “La casa de los famosos”, los proyectos laborales de Diego incluyen en la actualidad actuaciones en la telenovela “Eternamente enamorados”, en el personaje de José Juan Verástegui, y la serie “El Junior: el mirrey de los capos”, como Emiliano Quintana “El Junior”.
