LONDRES (EFE).— “El cine no funciona bien cuando es didáctico y nos dice lo que tenemos que pensar”, afirma el director Christopher Nolan al presentar “Oppenheimer”, filme intenso que plantea dilemas morales mientras reta a la audiencia a “entrar en la mente” del “padre” de la bomba atómica.

El riesgo real de ocasionar la destrucción del planeta con el objetivo de salvarlo fue la extraña paradoja que afrontó el físico teórico estadounidense de origen judío J. Robert Oppenheimer, a quien Nolan quiere descifrar, desde varios ángulos, en su más reciente película, que se estrena pasado mañana en México y otros países.

“Lo que me atrajo (de la historia) fue la complejidad y las difíciles cuestiones que plantea”, explica Nolan en un encuentro virtual con medios de comunicación.

Con esta cinta de tres horas de duración el cineasta intentó “comprender” la vida y el legado del renombrado director del Laboratorio de Los Álamos durante la Segunda Guerra Mundial, un hombre brillante, complejo, seductor, lleno de conflictos, apabullado por la enormidad de las consecuencias de sus actos.

Nolan, sin embargo, evita los enfoques aleccionadores en su trabajo. En este sentido, asegura que en ningún momento pretende “enviar ningún mensaje específico” con “Oppenheimer”. “El cine no funciona bien cuando es didáctico, cuando le dice a la audiencia lo que tiene que pensar”, subraya.

Tras “pasar horas en la mente de Oppenheimer”, el venerado director británico (autor, entre otros filmes, de “El origen”, 2010, e “Interstelar”, 2014) dice que al terminar el rodaje logró “desarrollar un entendimiento” acerca de quién fue realmente el científico “y por qué hizo lo que hizo”.

“Creo que al finalizar la historia ésta debería plantearnos algunas preguntas perturbadoras y debería haber cosas que debamos revaluar sobre lo que hemos visto y experimentado”, indicó a los medios.

Para llevar esta trama a la gran pantalla, Nolan se inspiró en la novela “American Prometheus: The Triumph and Tragedy of J.Robert Oppenheimer”, de Kai Bird y Martin J.Sherwin, ganadora del premio Pulitzer, y obtiene efectos sobrecogedores en la audiencia combinando la técnica IMAX con secciones en blanco y negro de fotografía análoga.

Según reconoce, supo quién encarnaría al controvertido físico cuando terminó de escribir el guión, después de contemplar la “mirada intensa” de una fotografía del verdadero Oppenheimer que aparecía en la portada del citado libro.

Admite que en ese momento fue cuando vio con claridad que el papel iría sin duda a “su amigo”, el actor irlandés Cilian Murphy, “uno de los actores de mayor talento que existen” y con el que quiere “que la audiencia pudiera meterse en la cabeza” del físico.

La admiración es mutua. Durante las entrevistas previas al estreno, el propio Murphy confesó que al serle asignado ese papel llegó a sentirse “un poquito abrumado, en shock” y aseguró que se dio cuenta al momento de que era “uno de los mejores guiones que había leído” al que “tienes que decir que sí”.

“Christopher Nolan es un director extraordinario en todos los sentidos; es el director perfecto, un guionista fantástico, increíble con los actores y presenta las películas como nadie más puede hacerlo en este mundo”.

Asegura, además, que las películas del cineasta británico “son muy retadoras y presuponen un nivel de inteligencia a su audiencia y, como actor, logra esa calma en todos sus rodajes”.

De su personaje, cree que, en el fondo, más allá de sus controvertidos actos, era “un buen hombre” pese a que “sus acciones cambiaron el mundo”.

Otra de las estrellas del reparto, Emily Blunt, en el papel de la bióloga Kitty Oppenheimer, esposa del físico, indica que supo inmediatamente que estaba “ante algo extraordinario, revolucionario” cuando le llegó el guión.

La veneración por el ingenio y maestría de Nolan es compartida por todos sus actores. También Matt Damon, quien da vida a Leslie Groves, el director del llamado Proyecto Manhattan, afirma que el hecho de que “te llegue una llamada de Nolan es lo mejor que te puede pasar en esta industria”.

Destaca asimismo que el cineasta es un hombre con “un cerebro de ingeniero” y logra “inventar nuevas maneras de hacer las cosas”.

Otros rostros conocidos que intervienen en la cinta son Robert Downey Jr., quien hace un papel excepcional como profesor Lewis Strauss, de la Comisión de Energía Atómica de Estados Unidos; Florence Pugh, como la psiquiatra Jean Tatlock; Josh Hartnett, en el papel del científico nuclear Ernest Lawrence; Casey Affleck, Rami Malick y Kenneth Branagh.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán