LOS ÁNGELES (EFE).— Tom Cruise “presionó” a los grandes estudios de cine y plataformas de streaming para que reconsideraran su postura acerca del uso de la inteligencia artificial (IA) en la gran pantalla, durante las negociaciones de este colectivo con el Sindicato de Actores (SAG-Aftra).
En este intento de intermediación, del que informó anteayer en exclusiva el medio especializado “The Hollywood Reporter”, la estrella estadounidense también pidió a los representantes del gremio de intérpretes que permitieran a los actores promover sus películas durante el período en que se prolonguen los paros.
La huelga de SAG-Aftra y el Sindicato de Guionistas (WGA), la primera que se desarrolla simultáneamente por estas dos instituciones desde 1963, mantiene paralizada la industria audiovisual de Hollywood tras no prorrogarse sus respectivos convenios colectivos con la Alianza de Productores de Cine y Televisión (AMPTP).
Las impredecibles consecuencias de las huelgas, entre ellas el enorme agujero económico que podría ocasionar en momentos que ya eran delicados para la recaudación de las salas de cine, preocuparon a Cruise, quien se posicionó con una exhortación a la AMPTP para que accediera a mejorar las condiciones del gremio de dobles de acción.
El protagonista de la saga “Misión imposible”, de ahí su interés por los profesionales de acción, no ha confirmado su papel en estas negociaciones y tampoco han trascendido más detalles acerca de la mediación hasta ahora fallida.
Sin embargo, esta estrategia no sería nueva en el marco de las negociaciones entre AMPTP y SAG-Aftra, pues este último colectivo ha convocado en otras ocasiones a figuras conocidas para discutir aspectos clave de sus acuerdos en los que ya tuvieran experiencia.
De hecho, cualquier integrante puede solicitar intervenir en una sesión de negociación y el gremio puede evaluar el valor de su participación. Al parecer, de acuerdo con la información de “The Hollywood Reporter”, el sindicato llegó a la conclusión de que el punto de vista de Cruise merecía la pena.
SAG-Aftra, que representa a 160,000 actores, no llegó a un acuerdo con AMPTP tras casi cinco semanas de conversaciones en las que se puso de manifiesto el distanciamiento entre las partes. El uso de la IA sobre la propia imagen de los actores y los conocidos como “residuales”, compensación que reciben los artistas cada vez que un servicio de streaming vende los derechos de una producción a un nuevo mercado, son los puntos que generan una mayor fricción.
