HERMOSILLO (El Universal).— El regional mexicano vive uno de sus mejores momentos: se escucha en territorios donde antes no figuraba, se codea en los charts de Spotify con el pop global y gana premios que hace unos años parecían inalcanzables para el género.

Pero mientras eso ocurre, otro fenómeno avanza, al menos en México: el miedo.

Conciertos cancelados por amenazas, mantas intimidatorias firmadas por grupos criminales y ajustes en los setlists de último momento han reconfigurado la escena en los últimos años.

Ante este panorama, a Carín León sí le inquieta el clima de inseguridad que rodea al regional mexicano.

Aunque a él no le ha tocado, sabe que otros colegas —como Peso Pluma, Fuerza Regida o Natanael Cano— no han corrido con la misma suerte. “La seguridad del país nos preocupa a todos como mexicanos. Es triste ver que la música, que no debería ser más que para pasarla bien, también se vea afectada por esto”, reconoce el cantante en entrevista.

Pero la tensión no sólo viene de fuera; también hay institucional. En estados como Sinaloa, Chihuahua o Baja California, las autoridades han prohibido o condicionado conciertos que incluyan narcocorridos, bajo el argumento de que promueven la violencia o glorifican al crimen organizado.

“Estamos viviendo tiempos muy difíciles, pero callar las voces, apagarlas por completo, no es la solución. Tal vez una regulación a conciencia podría ser lo más indicado, pero nada va a cambiar si no cambia la mentalidad de la gente y de ciertas mentes que no están preparadas para recibir el mensaje que mucha música trae”, opina.

Más allá de los debates y restricciones, el intérprete de “Primera cita” defiende la música como un espacio de libertad, ya se percibe cierto temor en las conversaciones con colegas, en las decisiones que se toman sobre el escenario o en una gira.

“La música es lo más bonito para mí en la vida, y no tendría que estar regida por miedo. Hay que concientizar, y espero que todo esto pase y sea sólo un susto para los amigos”.

Otro tema que también inquieta al sonorense es el migratorio en Estados Unidos. Allá, donde el regional mexicano también llena arenas, hay quienes han preferido no asistir por miedo a ser detenidos.

El temor no es nuevo. Durante el primer mandato de Donald Trump, las redadas de ICE provocaron una caída en la asistencia, especialmente en ciudades con alta presencia latina como Fresno, Houston o Bakersfield.

Hoy, con su regreso en la Casa Blanca y sus planes de deportaciones masivas, ese miedo ha vuelto a instalarse entre familias migrantes.

“Suena hasta gacho porque uno no puede hacer nada. Sería egoísta de mi parte decirles, ‘échenle ganas’, porque no estoy en sus zapatos. Sé que se siente horrible y lo mejor que puedo hacer es decirles que la luz siempre sale. Mucho apoyo y mucha fuerza a mis compas”.

El tema, reconoce, va más allá de la situación migratoria, pues considera que muchas de las medidas impuestas en Estados Unidos podrían afectar a la industria que ha llevado al regional mexicano a nuevos niveles.

“Espero que la música siempre gane, porque es algo muy noble que nos va a acompañar, sobre todo para pasar estos malos ratos.

De un vistazo

Sin fronteras

Mientras el regional sigue evolucionando, Carín León mira hacia nuevos territorios. Además de su gira por Estados Unidos y Europa, su apuesta es llevar la música mexicana aún más lejos.

Fusiones

El artista se dice emocionado por el impacto que está teniendo su nuevo disco en el mercado anglosajón, su incursión en la música country y otros géneros.

Nuevo disco

“Palabra de to’s”, su reciente disco, reúne a compositores de México, quien han fusionado distintos géneros. Carín León es actualmente uno de los mayores exponentes de la música regional mexicana.

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