Juan Luis Guerra concluyó ayer, en Tenerife, su gira por España, en 8 localidades con boletos agotados
Juan Luis Guerra concluyó ayer, en Tenerife, su gira por España, en 8 localidades con boletos agotados

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA (EFE).— Juan Luis Guerra ofreció la noche del sábado un espectáculo inolvidable en el anexo del Estadio de Gran Canaria, donde unas 28,000 personas vibraron al ritmo de sus éxitos.

El cartel de “completo” se colgó meses antes, y el público respondió con entusiasmo desde los primeros acordes de “Rosalía”.

“Ha sido una noche mágica. No hay palabras para describir la emoción que se vivió”, expresó una fan, que presenció su tercer concierto del artista dominicano.

A sus 68 años, Guerra demostró una vitalidad inquebrantable, entregándose en un espectáculo de casi dos horas sin apenas pausas, salvo cinco minutos en los cuales cedió el protagonismo a su banda 4.40.

“No da señales de cansancio; sigue siendo el mismo de siempre”, declararon asistentes, que se mostraron sorprendidos por el ritmo constante del espectáculo.

Entre canción y canción, la conexión con sus seguidores se hizo evidente, con ovaciones y coros masivos que llenaron el recinto.

El repertorio repasó buena parte de su carrera: “El Niágara en bicicleta”, “Jesús”, “Ojalá que llueva café en el campo” y “Las avispas” elevaron la energía.

“Cada canción es un recuerdo, una emoción que se revive con fuerza”, dijo otra espectadora. También hubo espacio para el romanticismo con un popurrí de bachatas lentas que generó uno de los momentos más emotivos de la velada.

El cantante cantó temas de su más reciente producción, “Radio Güira”, que se entrelazaron con otros atemporales. La velada culminó con una ovación cuando, tras los insistentes vítores del público, regresó al escenario para interpretar “La bilirrubina”, que cerró la noche.

“Gran Canaria siempre me recibe con amor. ¡Gracias infinitas!”, expresó Guerra conmovido.

Además del despliegue musical, el artista sorprendió al cambiar su tradicional boina por un sombrero de copa con ala estrecha y una cazadora vaquera, marcando un estilo más juvenil. “Me siento feliz y renovado con cada concierto. La música sigue siendo mi pasión”, afirmó el dominicano, dejando claro que aún tiene mucho por compartir con su público.

De un vistazo

Cambio de “outfit”

Además del despliegue musical, Juan Luis Guerra sorprendió al cambiar su tradicional boina por un sombrero de copa de ala estrecha y chamarra vaquera, marcando un estilo más juvenil.

Carisma sobre el escenario

Con solo su voz y su presencia, el dominicano logró cautivar a miles, mostrando cercanía, fe y alegría.

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