CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Selena Gómez y Benny Blanco confirmaron la celebración de su matrimonio ayer sábado, en una ceremonia privada en Santa Bárbara, California.
La noticia fue compartida por la propia actriz en Instagram, en la que publicó románticas fotografías junto al productor musical.
“Mi esposa en la vida real”, escribió Blanco en una publicación, confirmando la unión ante sus seguidores.
Las imágenes muestran a la pareja en un jardín, con detalles destacados como el vestido ceñido de Gómez, con flores tridimensionales, y los anillos de compromiso.
Blanco, por su parte, lució un clásico esmoquin negro. “La sonrisa de Selena y la mirada cómplice de la pareja reflejan la nueva etapa que comienzan juntos”, señaló una fuente cercana.
La boda se celebró en la más estricta privacidad, aun con la presencia de figuras públicas como Taylor Swift. “Ella (Selena) está indecisa sobre permitir que las personas tengan sus teléfonos, como medida extra de seguridad y privacidad”, indicó un informante cuando se estaba todavía preparando el enlace. Ayer, los invitados fueron trasladados al lugar de la ceremonia sin conocer previamente la ubicación.
Selena Gómez celebró su despedida de soltera en Cabo San Lucas, acompañada de amigas como Racquelle Stevens y Ashley Cook. Blanco, por su parte, festejó en Las Vegas, en una villa con precio de 25 mil dólares por noche. Los asistentes a la boda se hospedaron en el hotel El Encanto, donde las habitaciones alcanzan los 3,500 dólares por noche.
Una controversia rodeó la ceremonia: según el “Daily Mail”, la madre de Gómez, Mandy Teefey, quedó “devastada porque (la cantante) no eligió a su madre para acompañarla al altar”. En su lugar, fue el abuelo de la actriz, David Cornett, quien la acompañó en ese momento.
“La decisión se tomó desde la planificación de las nupcias”, indicó la fuente.
La cena de ensayo se realizó en Hope Ranch, donde se vio a actores como Martin Short, Steve Martin y Paul Rudd.
