CIUDAD DE MÉXICO (EFE).— Los hermanos Arturo y Roy Ambriz trabajaron durante años “aguantando rechazos, fracasos o burlas” y haciendo anuncios comerciales para financiar “Soy Frankelda”, la primera película de animación mexicana con la técnica de stop motion realizada en su estudio Cinema Fantasma, con el que cumplirán el “sueño” de proyectar su filme en los estudios de Pixar.
“Todavía no sabemos qué esperar de la visita que vamos a hacer a Pixar. Te puedo decir que, definitivamente, es un sueño cumplido: nosotros amamos Pixar. Ir como invitados, como amigos a mostrar lo que hacemos con personas tan creativas que están ahí adentro es algo espectacular”, explican sobre el legendario estudio de animación estadounidense.
Tras más de 14 años en el proyecto —y a falta de días para su estreno en México el próximo 23 de octubre— los Ambriz han visitado ya los festivales de cine de animación más importantes como el Annecy de Francia o el Animation is Film Festival en Los Ángeles.
La cinta, presentada con material inédito en el Festival de Cine de Morelia (FICM), el más importante de México, narra la historia de Frankelda, una joven mexicana de finales del siglo XIX que, tras ver rechazados sus cuentos fantásticos, decide viajar al universo de Topus Terrentus, un mundo donde seres del folclore mexicano pueden cobrar vida gracias a sus historias.
Este universo se inspira en monstruos tradicionales mexicanos, como el Chupacabras o el Coco, criaturas conocidas en el país, pero que fueron reinterpretadas para crear “una nueva iconografía de fantasía mexicana”.
“Para nosotros fue un deleite… Ninguno de los personajes que salen existe como tal en el imaginario. Los hacemos nuestros y creamos toda una mitología, un lenguaje, un mundo con sus reglas y sus sistemas sociales y esa creación de mundos es lo que nos inspira más en el cine a crear historias”, sentencia Roy.
El concepto original de Frankelda surgió como un homenaje a Mary Shelley, autora de Frankenstein, quien, al igual que la protagonista animada, enfrentó numerosos obstáculos.
