El terror tiene acento mexicano y llega hoy a las salas de cine con “Tormento”, la nueva película escrita y dirigida por Olallo Rubio, una obra que promete estremecer incluso a los fanáticos más exigentes del género.
Concebida como una experiencia sensorial y emocional intensa, “Tormento” invita a enfrentarse a los propios miedos a través de una historia que se desarrolla en los silenciosos pasillos de una morgue.
“Estoy emocionado de que finalmente se presente al público. Es una película diseñada para vivirse en una sala de cine”, comenta el director en entrevista con el Diario.
“Esto no es un recurso de mercadotecnia, es una gran experiencia sensorial y emocional. Tiene un diseño sonoro y una propuesta visual que no se ve todos los días en el cine mexicano”.
La cinta, producida por BH5 Studios y distribuida por Videocine, está inspirada en el filme paraguayo “Morgue” de Hugo J. Cardozo, aunque Rubio aclara que “Tormento” se despegó del material original.
“Solo tomé la premisa básica: una guardia de seguridad que, tras un accidente, termina en una morgue. A partir de ahí escribí un nuevo guión, desde cero”, explica.
“La original no tenía un guión como tal, solo existía una libreta de apuntes del director. Eso fue un gran estímulo creativo, porque me obligó a pensar el terror desde otro lugar”.
En esta reinvención, Rubio decidió que la protagonista sería una mujer.
“Lo primero que hice fue cambiar el género del personaje principal; me interesaba explorar otro tipo de vulnerabilidad y fortaleza”.
Esa decisión lo llevó a pensar en Natalia Solián, quien ya había destacado en cintas como “Huesera”.
“Le escribí el papel a ella”, confiesa el director. “Lo difícil no fue encontrarla, sino convencerla de hacerlo. Le preocupaba ser encasillada como actriz de terror, pero el personaje le exigía mucho a nivel emocional y físico. Ella actúa con el cuerpo, con las emociones a flor de piel, y ver lo que logra en cámara es impresionante”.
Solián comparte pantalla con Hoze Meléndez, Fernando Banda y Dolores Espinoza, en una historia que transcurre casi por completo en una morgue construida para la película.
“No teníamos el presupuesto para filmar en un foro, así que encontramos una locación compatible y la transformamos. Construimos la morgue desde cero en lo que era una cocina llena de escombros. El cine es eso: crear artificios que parezcan reales”, relata.
“Tormento” es un ejercicio de atmósfera, sonido y actuación. Rubio, conocido por su trabajo en documentales como “Gimme the Power” e “Ilusiones S.A.”, finalmente concreta su sueño de hacer terror puro.
“Desde niño quería hacer una película de este género. Es el cine que me marcó. Tardé en llegar, pero lo logré”, dice con una sonrisa.
El resultado es una pieza cinematográfica de precisión estética, que va más allá del susto fácil.
“Queríamos explorar el miedo como metáfora, hacer algo más complejo y emocional”, asegura.
Y aunque reconoce que habrá quienes la amen y quienes no, el director está satisfecho: “Lo importante es que funciona, que es exactamente la película que queríamos hacer”.
Rubio lanza una invitación al público: “Vale la pena ver una película mexicana de terror con estas características, porque no ocurre todos los días. Hay historias gringas o coreanas, pero pocas mexicanas. Es importante vernos reflejados en pantalla, sentir que ese miedo también habla de nosotros”.— DARINKA RUIZ Morimoto
De un vistazo
Introspección
“Tormento”, una película que combina el terror psicológico con una mirada íntima hacia la culpa y la soledad. El filme, protagonizado por Natalia Solián, marca un cambio radical en la trayectoria del director.
Esencia
El cineasta, recordado por títulos como “Gimme the Power” y “This Is Not a Movie”, explica que con “Tormento” buscó desprenderse del discurso social para centrarse en la emoción pura. La película se estrena hoy en los principales cines del país.
