Martín Ricca convirtió la noche del viernes en un espectáculo de nostalgia, pero sobre todo de energía, durante el concierto que ofreció en el Palacio de la Música, ante un público en su mayoría de mujeres, que acompañadas por sus maridos, novios e incluso hijos, se entregaron de lleno al artista.
Incluso las parejas no dudaron en aceptar el papel que les correspondía en esa velada: capturar el momento en que su novia o esposa brincaba, bailaba o coreaba al compás de “Versos”, “Instinto básico”, “No me rompas el corazón” y “Las cosas que hago para olvidarte”.

El artista en todo momento se mostró agradecido con sus seguidoras, a las que regaló besos y fotografías al acercarse a la orilla del escenario.
El cariño de sus fans no se pudo contener, en cuanto salió del escenario para un primer cambio de vestuario, los clubes de fans rápidamente organizaron al público para cantarle el tradicional “En un día feliz…” de Yucatán.
Aunque un momento de confusión interrumpió el acto, pues el artista con 30 años de experiencia tenía una sola misión: dedicar pocas palabras y entregarse de lleno a su voz y a los ritmos de sus músicos, por lo que el canto de las fans se detuvo, un poco en seco, al notar que Martín Ricca avanzaba en sus notas.
El artista no solo regaló sus éxitos, sino que también se dio el tiempo de interpretar cumbias, merengues y recordar a Selena con “Como la flor” y hasta a Bronco, para finalmente cerrar con broche de oro, luciendo orgulloso una guayabera, con el tema que más guardan en su corazón sus seguidoras: “Cupido”.

Con la promesa de regresar pronto a Mérida, Martín Ricca se despidió del escenario agradeciendo a sus músicos y al personal del Palacio de la Música por la oportunidad de presentarse en su escenario.
Martín Ricca comparte al Diario sus planes de 2026
Más tarde, en el backstage, confesaría al Diario la importancia de presentarse en este recinto, donde continúo elogiando la acústica y sobre todo el espacio tan íntimo que le permitió una convivencia más cercana con las fans.
“Qué te puedo decir. Estaba muy ansioso de venir a cantar a Mérida, que es una ciudad que me ha recibido a lo largo de mi carrera, muchas veces y de la mejor manera. Estoy feliz, estoy soñado. Además es la última vez que canto con 39 años, porque ahora se viene mi cumple, así que fue la despedida de la mejor forma”.
-Nos pusiste a bailar y nosotras ya andamos bien ruquitas…
“Y yo también, ya me duele la rodilla, mañana voy a andar en silla de ruedas…”, bromea el cantante, que no obstante continuará esta gira con cinco presentaciones más, una de ellas precisamente en la fecha de su cumpleaños, 17 de diciembre, en Monterrey.
Sobre cuál es su propia reacción al escuchar incluso en plataformas musicales sus éxitos de antaño, con esa voz de adolescente que evidentemente con la edad le ha madurado, nos responde:
“Claro que se siente, se siente. Es una emoción muy grande, ya a esta altura de la vida ver la reacción de la gente. Poder hacer este tipo de concierto y quedarme con la carita de emoción de toda la gente, de cómo lo viven, al igual que yo, piel a piel, es muy bonito”.
“El mejor regalo que puede tener un intérprete es que la gente lo goce, ver que se van felices, que valió la pena, porque sabemos lo que cuesta hoy en día un boleto, sabemos el esfuerzo gigante que hace la gente por venir, entonces… es un regalo de la vida, de la música. La verdad tocar en un lugar como el Palacio de la Música, no hay que restarle mérito, es un lugar gigante, de vibra, de buena acústica, de calidad, entonces, poder pasar por acá, es un regalo muy lindo”.
Y es que, admite que, siendo un espacio acostumbrado para veladas culturales, notó que el público también se dirigió con respeto al recinto y tímidamente el público empezó con palmas hasta que finalmente logró ponerles de pie para bailar y brincar con sus temas.
– Nos abandonaste por muchísimo tiempo, nos dejaste tras la música, la novela… ¿nos vas a volver a abandonar, ahora que estás de nuevo con la música, la novela (actualmente se le puede ver “Papás por siempre”)?
“No, no, no… se trata de seguir, y cada vez más cerca. De hecho ‘Las cosas que hago para olvidarte’, que es el sencillo más reciente, es la primera de una serie de concierto que vienen con nueva música. Yo creo que el 2026, va a ser muy unido a la gente y ojalá pueda volver aquí a la ciudad blanca que tan bien nos trata”, concluye.






