MADRID (EFE).— Argentino de nacimiento y español de adopción, Héctor Alterio se reconocía “de los dos lugares”, una identidad marcada por el exilio y una vocación inquebrantable.
“Vivo en un barrio alejado de mi país”, afirmaba el actor, de ojos expresivos y larga trayectoria en teatro, cine y televisión, disciplina en la que inició su carrera y a la que siempre perteneció.
Alterio, fallecido ayer a los 96 años, debutó a los 19 en Argentina con “Prohibido suicidarse en primavera”, de Alejandro Casona, y construyó una carrera sólida a ambos lados del Atlántico. Su trabajo más reciente fue la serie “Su majestad” (2025), tras amplia lista de películas y documentales como “Las consecuencias” (2021).
“Llevo setenta años en las tablas… el oficio es lo único que tengo”, confesó en una entrevista, subrayando su entrega absoluta a la actuación. En 1975 se instaló en España con su esposa Ángela Bacaicoa y sus hijos Ernesto y Malena, tras recibir amenazas de la Triple A.
El exilio marcó su vida personal y profesional. “¿Papá, en qué idioma hablan?”, recordó que le preguntó su hijo al llegar. Pese a empezar casi desde cero, fue acogido por figuras como Pilar Miró y Nuria Espert, y consolidó su carrera en el país.
Alterio brilló en cine, teatro y televisión, con títulos emblemáticos en Argentina y España, y recibió reconocimientos como el Goya de Honor en 2004.
Nunca abandonó el teatro, espacio en el que encontraba libertad creativa. “En el teatro me siento casi patrón de mi trabajo”, explicaba, convencido de que allí podía “mejorar cada día lo del día anterior” hasta el final.
De un vistazo
Hasta siempre
Héctor Alterio, nacido en Buenos Aires en 1929, falleció este sábado, según informó su familia en un comunicado.
Amenazas
Se estableció en España en 1975, cuando tuvo que abandonar Argentina al recibir amenazas de muerte de la organización terrorista de extrema derecha Triple A.
Amor por Argentina
Alterio no dejó de participar en películas argentinas, como “La tregua” (1974), “La historia oficial” (1985), que ganó el Óscar, y “El hijo de la novia” (2001).
