La soprano Victoria Songwei Li construye el personaje de “La voz humana” a partir de un análisis del texto y de la manera en que la orquesta responde a su interpretación. Ese diálogo musical es el eje de la ópera de gran intensidad que protagonizará este fin de semana junto a la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY).
La soprano singapurense es la solista invitada de los conciertos cuya programación incluye esta ópera en un acto de Francis Poulenc. Se escuchará también, en la primera parte, la Suite Pulcinella de Igor Stravinski.
Con espíritu jovial y contenta de encontrarse en Yucatán, la cantante compartió con Diario de Yucatán detalles sobre su preparación para encarnar a la protagonista de esta obra.
La trama presenta a una mujer que sostiene una conversación telefónica con su amante. Aunque la voz del hombre nunca se escucha, la orquesta funciona como el interlocutor dentro del desarrollo dramático.
“Siento que estoy comunicándome con la orquesta y, de algún modo, construyendo la línea de la historia junto a ésta. Pienso en el relato y en cómo se relaciona con la orquesta, en cómo responde a mí. Eso realmente ayuda a mi interpretación cada vez que canto esta obra, porque cada orquesta toca de manera diferente y cada director tiene su propia interpretación de la misma. A partir de cómo ellos responden, tomo esa energía, ese impulso, y construyo el personaje sobre eso”, explica en la entrevista.
Añade que, “aunque parece que hay una sola persona en el escenario, en realidad no es necesariamente así, porque en realidad estamos contando la historia juntos, la orquesta y yo”.
La cantante considera que la manera en que Poulenc escribió la ópera permite que gran parte del sentido de la conversación quede implícito, lo cual abre espacio a la imaginación del público.
“(La conversación) está sugerida lo suficientemente como para que exista ambigüedad, y así las personas puedan añadir sus propias ideas, lo que imaginan que está ocurriendo en la historia. Eso es lo que hace que esta historia sea tan verdadera, tan real, tan cruda y emocionalmente poderosa porque todos hemos pasado por diferentes versiones del desamor, por rupturas, y eso es fácil de reconocer, podemos vernos en esa situación o ver algo de nosotros mismos en ella”.
En ese sentido, señala que la clave de la obra no está tanto en saber exactamente qué dice el amante al otro lado del teléfono, sino en lo que cada espectador imagina que ocurre en ese diálogo.
La protagonista transita por distintos estados emocionales. “Hay momentos en los que está serena, calmada y parece tener control, pero también hay momentos en los que está en un estado de frenesí”.
La soprano añade que uno de los aspectos que más le interesó fue analizar qué impulsa emocionalmente al personaje. “Disfruté mucho analizar al personaje desde esa perspectiva, pensar qué la lleva a sentir con tanta intensidad, qué la hace sentir miedo, qué la impulsa hacia ese estado de desesperación. Hay muchas posibilidades distintas. Cada vez que vuelvo a este personaje encuentro nuevas perspectivas, nuevas ideas sobre lo que realmente la llevó hasta ese punto. Cada interpretación me da una sensación distinta sobre sus motivaciones”.
Sobre el equilibrio entre lo teatral y lo vocal, reconoce que fue un aprendizaje que llegó relativamente tarde en su carrera, después de salir del conservatorio, cuando una maestra le dijo que cantar no debería ser diferente de hablar.
“Desde el punto de vista de la técnica vocal, hablar es la forma natural que tiene el ser humano de producir sonidos, por eso no creo que cantar deba ser un estado completamente distinto, especialmente en una ópera como esta, donde es muy natural aplicar esa idea: cantar como si se estuviera hablando. Cuando se hace así, surge una cierta crudeza y una autenticidad muy especial”.
Recuerda que cuando interpretó este papel por primera vez le resultaba sencillo ver al personaje como una mujer desesperada que se aferra a algo que ya no le pertenece.
“Uno podría pensar en una mujer al borde de la histeria —aunque no me gusta mucho usar esa palabra—, pero con el tiempo empecé a ver más fuerza en el personaje”.
Con el paso del tiempo, señala, comprendió mejor la complejidad emocional. “Comencé a entender mejor lo que ella pudo haber sufrido por parte de su amante, y al mismo tiempo, comprendí que tal vez ella tampoco es completamente una víctima. Quizá también inflige su propio tipo de daño o abuso hacia este hombre”.
Para la soprano, existe un juego emocional constante entre ambos personajes, aunque solo uno aparezca en escena.
“Existe un juego emocional entre ella y ese otro personaje que no vemos, pero que está presente al otro lado del teléfono. A través de lo que ella dice podemos imaginar cómo era su relación. Y eso vuelve la historia muy interesante”.
Victoria Songwei Li indica que su formación musical comenzó con instrumentos como el violín, el piano y el corno francés, que tocó durante 15 años.
“Descubrí el canto relativamente tarde, apenas un par de años antes de entrar al conservatorio. Y creo que eso tiene sentido, porque la voz no se desarrolla completamente hasta que el cuerpo madura. El cuerpo es el instrumento del cantante”.
Relata que llegó al canto casi por casualidad, pero que pronto se enamoró de esa forma de expresión artística.
“Lo que me fascina es que no hay nada entre tú y el público. Cuando tocas un instrumento, la música pasa a través del instrumento antes de llegar al público, pero cuando cantas, la conexión con la audiencia es directa. Eso me parece algo muy poderoso y fue lo que me hizo enamorarme del canto”.
“Una vez que descubres eso, ya no hay vuelta atrás”.
Por su parte, el maestro Alfonso Scarano, director artístico de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, explica que la primera parte del concierto estará dedicada a la Suite Pulcinella de Stravinski, una obra escrita en forma concertante.
Aunque no se trata de un concierto solista tradicional, es decir, un concierto para piano y orquesta, se acerca a la idea del concierto grosso, ya que incluye varios solistas dentro de la orquesta: el primer violín, el segundo violín, la viola, el violonchelo y el contrabajo.
La obra de Stravinski es originalmente un ballet completo con secciones muy diversas entre sí. La suite que interpretará la OSY es una reducción del ballet original y está compuesta por ocho movimientos.
En la segunda parte del programa se presentará la ópera de Poulenc. Scarano precisa que en esta obra la soprano no es exactamente una solista en el sentido tradicional, sino una figura central absoluta dentro de la estructura operística.
Explica que la decisión de programar a Stravinski en la primera parte y a Poulenc en la segunda responde también al desarrollo artístico de la orquesta.
“La orquesta necesita ser muy flexible y cambiar de estilo y de repertorio inmediatamente, incluso dentro del mismo concierto. Por eso programamos música francesa y música de Stravinski en un mismo programa, porque son muy diferentes entre sí”.
Sobre “La voz humana”, destaca que dentro de la tragedia lírica francesa la soprano tiene un papel fundamental, pero la orquesta también desempeña un papel decisivo.
“La relación entre la voz y la orquesta es muy intensa. La orquesta está siempre presente durante los 55 minutos de la obra, muy activa y con un sonido especial, porque el sonido de Poulenc es muy diferente del sonido de Stravinski”.
Agrega que en Pulcinella tampoco se escucha a un Stravinski completamente convencional, ya que el compositor utilizó materiales de Giovanni Battista Pergolesi para reinterpretarlos en su propio estilo.
Scarano señala que esta es la segunda ocasión en que trabaja con la soprano Victoria Songwei Li.
“Es una gran soprano, una gran persona, gran actriz y una artista con una gran cultura”.
Añade que siempre le resulta sorprendente la naturalidad con la que la cantante interpreta repertorio francés.
“Siempre es una gran sorpresa para mí cómo es posible que una soprano nacida en Singapur tenga una naturalidad tan grande con este tipo de repertorio francés, y eso se debe a que es una gran profesional”.
Finalmente, subraya que la música posee una fuerza universal que trasciende fronteras.
“No es importante si alguien es de Singapur, de Italia o de Estados Unidos. Lo importante es qué tan profundo es su trabajo, qué tan sincero y auténtico es”.
Los boletos para los conciertos, que se realizarán mañana viernes a las 20 horas y el próximodomingo 15 a las 12 horas, están disponibles en el Palacio de la Música y en el sitio www.sinfonicadeyucatan.com.mx.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
