“La envidia creo que es una emoción muy poco explorada que todos tenemos y hay que saberla manejar”, confiesa Ale Bellon, quien a través de Ligia, su primer personaje en “El renacer de Luna”, se acerca a una emoción que puede llevar a las personas a tomar decisiones moralmente incorrectas.
Para la actriz, encarnar a Ligia representó un reto desde el primer momento en que conoció al personaje, pues la considera una mujer compleja que toma decisiones con las que ella misma tuvo que involucrarse para poder hacerlas creíbles.
Una de las partes que más le ayudó en el proceso de construcción del personaje fue el trabajo con sus compañeros de El Despertar.
Durante el rodaje se reunían varios días a la semana para hablar de sus personajes, compartir cómo entendían determinadas situaciones y escuchar otras perspectivas.
“Fue una construcción muy bonita”, cuenta.
La convivencia con el elenco también se convirtió en una parte importante de esta primera experiencia.
Ale reconoce que, como ocurre en cualquier lugar, hubo momentos de todo tipo; en general, describe la relación entre sus compañeros como una convivencia de confianza, risas y trabajo, que incluso se mantiene fuera de la producción.
Dentro de la historia, Ligia mantiene una relación cercana con Luna, marcada inicialmente por la admiración. Ese sentimiento comienza a transformarse cuando descubre que detrás de él también existe envidia.
Para Ale, esa emoción es uno de los aspectos más interesantes de su personaje, pues considera que no siempre se habla de ella pese a que puede estar presente en cualquier persona.
La relación entre Ligia y Luna está cambiando conforme avanza la historia.
Después de las situaciones que han vivido, Ligia le pidió perdón a Luna y, de acuerdo con Ale, empieza a aparecer en ella una conciencia de cambio que se relaciona con el propio título de la telenovela, con esa posibilidad de renacer.
La actriz también encontró aprendizajes en las situaciones difíciles que atraviesan otros personajes de la historia, particularmente en los momentos relacionados con el abuso.
Para ella, uno de los mensajes que deja la producción es que hablar puede ser el primer paso para encontrar ayuda. “Siempre se puede hablar, va a haber alguien que te ayude”, afirma.
Sin adelantar lo que ocurrirá con Ligia, Ale menciona que la historia se dirige hacia una recta final con momentos fuertes.
En la recta final
Esta semana, por ejemplo, en el adelanto apareció una escena en la que Alicia le confiesa a Mael que se relacionó con Sancho.
“En la novela se viene una tragedia, esta recta final se va a poner bueno”, adelanta.
El melodrama también ha representado para Ale el inicio de una etapa profesional, pues se trata de su primer proyecto. Después de esta experiencia, continuará su preparación, tomará un curso y realizará castings para distintos proyectos.
La actriz invita al público a seguir la historia o darle una oportunidad a quienes todavía no la han visto.
Destaca que se trata de una telenovela de segundas oportunidades y que reúne distintas historias alrededor de espacios como una tienda mezcalera, un hospital y un grupo musical.
También invita a escuchar en Spotify las canciones de El Despertar que han acompañado la historia.
La telenovela se transmite de lunes a viernes a las 6:30 p.m. por Las Estrellas.— Karla Acosta Castillo
