Simon Ordell debe sobrevivir en “Silent Hill: Townfall”, primera incursión de la saga en el “survival horror”
Simon Ordell debe sobrevivir en “Silent Hill: Townfall”, primera incursión de la saga en el “survival horror”

MADRID (EFE).— “Silent Hill”, una de las franquicias de terror más exitosas de los videojuegos con cerca de 18 millones de copias vendidas desde su primer título en 1999, regresa con una nueva pesadilla, “Townfall”, su primera incursión en el “survival horror” en primera persona y un cambio de rumbo hacia el sigilo, la exploración y la narrativa.

En “Silent Hill: Townfall” (disponible para PS5 y PC) la historia se traslada a St. Amelia, una remota isla frente a la costa de Escocia en la que el protagonista, Simon Ordell, se despierta sin saber cómo ha llegado hasta allí, tampoco recordando nada y con la sensación de haber escapado de un hospital.

El escenario, como en el resto de juegos de la saga, cobra un papel fundamental. De este modo, nos encontramos en una isla siempre cubierta de una espesa niebla, en una ciudad en la que todo el mundo ha huido de manera apresurada y con muestras de que algo terrible ha pasado en ese lugar.

La desarrolladora japonesa Konami apuesta por su primer título de terror psicológico con una perspectiva en primera persona, en una aventura en la que el protagonista deberá explorar toda la isla, ir desvelando rompecabezas y sortear a los enemigos aparecen según se desarrolla la historia.

Para ello, el jugador contará con una especie de transistor con pantalla que se puede usar para descubrir pistas que le ayuden a avanzar y localizar a unos enemigos que parecen sacados de las peores pesadillas.

No abundan

Los recursos y el armamento para enfrentarse a esos enemigos son muy escasos, lo que obliga a adoptar una mecánica basada más en la infiltración y el sigilo, pudiendo el protagonista esconderse en armarios, taquillas, automóviles y viviendas abandonadas cuando los antagonistas se acercan.

Huir de ellos es clave para no morir en el intento.

En cierto modo, lo que podría ser una novedad en un juego de terror es un recurso ya visto en juegos como “Alien Isolation”, en el que explorar a fondo el escenario, usar el radar para localizar enemigos y esconderse y evitarlos en lugar de luchar eran las únicas formas de llegar al final de la aventura.

El videojuego es extraordinario en su ambientación. Los gráficos, los efectos sonoros, la música y, sobre todo, el escenario brillan. Una isla que es un mundo inquietante, abandonado, hostil, en el que la realidad y la ficción se mezclan para mantener la tensión en todo momento.

“Townfall” es un juego que cambia de rumbo para sorpresa de los fans en una saga icónica, y pasa de la acción y los sustos a una jugabilidad en la que prima un ritmo más lento, centrado completamente en la narrativa y con acertijos muy exigentes.

Así, el combate de otras entregas da paso al miedo, lo inesperado y la vulnerabilidad de un protagonista que deberá evitar la lucha para sobrevivir en las 10 horas que dura la historia.

La estética retro, la enorme personalidad de los escenarios, una historia compleja y rebuscada y su ritmo pausado lo convierten en una entrega imprescindible para todos los amantes de las buenas historias de terror con ganas de vivir, desde dentro, una pesadilla con un guion elaborado y sorprendente.

De un vistazo

Sobrevivir sin luchar

En “Silent Hill: Townfall”, las armas son escasas y el protagonista deberá esconderse, escapar de las criaturas y elegir sus movimientos con cuidado para seguir con vida.

Misterio entre niebla

La isla de St. Amelia permanece abandonada y cubierta de niebla, mientras el protagonista intenta descubrir qué ocurrió realmente allí.

Explorar para avanzar

Un pequeño aparato ayuda a encontrar pistas y detectar amenazas mientras el protagonista recorre escenarios y reconstruye sus memorias.

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