SAN SEBASTIÁN (EFE).— La alfombra roja del Festival de San Sebastián se cubrió ayer de solidaridad con los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, que están recibiendo amenazas por denunciar en el documental “Naza”, premiado en Venecia, la matanza “sistemática” de civiles en Gaza.
Decenas de personas se sumaron a la concentración convocada bajo el lema “We Are Gaza Too” por representantes del cine español, entre ellos Pedro Almodóvar, que hicieron público un manifiesto al que se sumaron directoras, actrices y actores, técnicos, productores, festivales, y organismos del sector para exigir “el cese inmediato del genocidio perpetrado por Israel”.
Se recogieron cerca de mil firmas de adhesión del mundo del cine, entre ellas, además de la de Almodóvar, la de Javier Bardem, Luis Tosar, Juan Diego Botto, Antonio de la Torre, Carmen Machi y Maribel Verdú.
Ayer se hizo una lectura del texto en la que participaron los cineastas Rodrigo Sorogoyen, Mireia Gabilondo, Estíbaliz Urresola, Jon Garaño, Jose Mari Goenaga, Aitor Arregi y Pili Guerra.



El director del certamen, José Luis Rebordinos, se encontraba también en la alfombra roja y es uno de los firmantes de este manifiesto “contra el genocidio en Palestina y en defensa de la libertad de expresión”, en el que el sector cinematográfico denuncia “la censura, persecución y amenazas contra Abraham y Szor”.
En el manifiesto remarcaron que “las voces que denuncian el genocidio son silenciadas y perseguidas por Israel y sus colaboradores” y que “una muestra flagrante de esta persecución es la campaña contra los oscarizados Yuval Abraham y Rachel Szor (por “No Other Land”).
Su película “Naza”, proyectada en la sección Perlak de este 74 Festival de San Sebastián, recoge el testimonio de 24 miembros del ejército y la inteligencia israelí “que confiesan cómo estas matanzas masivas son deliberadas y sistémicas, basadas en la deshumanización total del pueblo palestino”.
“Como represalia, el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció una ley para revocar la nacionalidad a quienes ‘difamen’ a los soldados, mientras el Ministerio de Cultura pidió al servicio de inteligencia Shin Bet investigar a los directores por “traición”.
Ambos cineastas sufren graves amenazas de muerte instigadas por políticos y medios, atentando contra la libertad de creación y de expresión, resaltaron.
“Quienes trabajamos en el cine no podemos ni queremos permanecer en silencio. Sabemos que denunciar el genocidio requiere sumar voces y reforzar su presencia en la opinión pública. Y también sabemos que cada cesión ante las presiones y los intentos de silenciar a los creadores redefine los límites de la libertad de expresión y creativa del futuro”, subrayan en el texto.
Por ello, exigen “el cese inmediato del genocidio perpetrado por el Estado de Israel en Gaza y el cumplimiento de las resoluciones de la ONU para su retirada de los territorios ocupados”.
Cierra la competencia
“Las disculpas de Vicentina”, película del brasileño Gabriel Martins, cerró ayer las candidaturas para alzarse con la codiciada Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, un filme que cuenta una historia sobre una madre que pide perdón a las familias de las víctimas de un accidente de autobús conducido por su hijo.
La culpa, los límites del perdón y el duelo son elementos en este nuevo título del director de “Mars One”, que se estrenó en el Festival de Sundance y representará a Brasil en los Óscar.
“Quería contar cómo vivir el luto al mismo tiempo que existe un juicio público” sobre “una verdad que no va a existir nunca”, dijo Gabriel Martins.
El cineasta brasileño, que recordó el caso del copiloto que estrelló un avión de Germanwings en 2015 en los Alpes franceses, remarcó que no cree en el cine “como experiencia distante de la vida”, y que por eso se basó en sus propias experiencias en los duelos sobre familiares cercanos y en los silencios que a veces tapan hechos dolorosos.
La favorita
Una película sobre todas las que compitieron en el 74 Festival de Cine de San Sebastián, “Tender Loving Care”, se erige como la favorita de la crítica especializada para ganar la Concha de Oro, lo que sería un buen cierre para su director, el británico Mike Leigh. “El debut”, protagonizada por Julianne Moore, también es favorita.
