Tras varios meses de espera, llega a las salas de cine, la cinta “La forma del agua” del director mexicano Guillermo del Toro.

La nueva película de Del Toro, narra de manera sensible y romántica la historia de una criatura mitad pez y mitad humano, que es mantenida en un laboratorio del Gobierno en la localidad de Baltimore, donde es sometida a torturas inimaginables en “nombre de la ciencia”.
El principal ejecutor de las torturas a “la criatura” es Richard Strickland interpretado por Michael Shannon. Strickland es un empleado de gobierno conservador, casado y con dos hijos que vive una vida “común”, que disfruta de su “trabajo de investigación”.
Pero no todo en la “vida” de La criatura es tortura, pues por las noches es acompañado por Elisa, una joven integrante del personal de limpieza, quién le pone música de jazz y lo alimenta con huevos cocidos, quién poco a poco se enamorará de él y lo intentará proteger a toda costa.
Cabe mencionar que el amor de Elisa nace al sentirse identificada con la criatura, pues al ser sorda en muchas ocasiones se ve como “incompleta” y diferente a los demás, al igual que el monstruo.
Guillermo del Toro plantea en esta película la idea del amor entre distintas especies e intenta recalcar la importancia de la aceptación y la tolerancia.
