España, Rusia, Mundial
(Foto: EFE)

Krasnodar (Rusia), (EFE).- La selección española se dirige ya al tramo decisivo del Mundial de Rusia 2018 desde la convicción de su talento, su jerarquía, el momento de Isco Alarcón o su racha invicto, pero también desde las dudas de sus errores defensivos, su primera fase o su nula reacción en Brasil 2014 y Francia 2016.

1 – Una racha sin perder de 23 partidos:

Desde la Eurocopa de Francia 2016, cuando Italia la eliminó en los octavos de final por 2-0 en el estadio Saint Denis de París, España no ha perdido ningún partido. De eso hace ya dos años -fue el 27 de junio de 2016-, con 23 compromisos sin una sola derrota, con 15 victorias, ocho empates, 66 goles a favor -ha marcado en cada uno de esos encuentros-, 18 en contra y doce duelos sin recibir gol.

Es la única selección del Mundial 2018 que acumula tanto tiempo sin perder ningún partido, ya sea amistoso o de competición; unos números en los que insiste frente a la crítica, consciente de que debe mejorar muchos aspectos, pero también con la garantía que le ofrece unos imponentes registros construidos desde el 0-2 a Bélgica del 1 de septiembre de 2016, en el debut de Julen Lopetegui.

2 – El Mundial de Isco:

“No le falta nada para ser el líder. Es uno de nuestros líderes. Cuando el partido se pone feo, él tira del carro, no se esconde, busca centros, tiros, pases… Poco más se le puede pedir. Está haciendo un Mundial espectacular”, resumía este jueves Dani Carvajal sobre el centrocampista, el mejor sin matices hasta ahora en Rusia.

Su liderazgo sobre el terreno de juego es indiscutible en cada partido, en el que es el futbolista que más interviene. También el que más pases conecta de medio campo hacia adelante, el que más desborda y el que más responsabilidad asume con la pelota. Además, ha marcado un gol, el que logró ante Marruecos, y lo ha jugado todo.

3 – El talento:

Aún no lo ha expresado en toda su dimensión en Rusia 2018, ni siquiera se ha acercado, pero lo tiene de forma indudable y cuando lo pone en práctica es tan deslumbrante como incontestable. Sólo lo demostró a ratos contra Portugal en los tres primeros encuentros de la fase final del torneo, el más cercano por momentos a un estilo que necesita recomponer para los próximos desafíos en Rusia 2018.

Andrés Iniesta, Isco Alarcón, David Silva… Son futbolistas cuyas cualidades y recursos son infinitos con el balón y están entre las mejores de todo el Mundial, pero hasta ahora sólo ha lucido Isco. Si los tres conectan, si reencuentran su mejor versión, si se asocian como antes, las aspiraciones de España serán mucho más prometedoras.

4 – La jerarquía:

“La mayoría juegan finales como si fuesen partidos amistosos. Creo que saber llevar esa presión es muy importante”, expresó Saúl Ñíguez en una entrevista a EFE. La experiencia del grupo en este tipo de competiciones también es una garantía para el equipo, que cuenta en sus filas con seis campeones del mundo: Pepe Reina, Sergio Ramos, Gerard Piqué, Sergio Busquets, Andrés Iniesta y David Silva.

Es un plus para cualquier selección, aún más en partidos que exigen tanto mentalmente, tan decisivos como el que le espera en los octavos de final frente a Rusia, además en un ambiente en contra desde la grada. A la vez, sobresale la cantidad de títulos que lucen en el palmarés de los 23 jugadores: un total de 272 entre todos.

5 – El lado del cuadro:

Aunque siempre es una incógnita, más aún en un Mundial que ha demostrado una igualdad recurrente en casi cada encuentro de la primera fase, y aunque ahora tenga por delante a la anfitriona, Rusia, en los octavos de final, el lado del cuadro de España es sobre el papel mucho más sencillo que el otro camino a la final.

Ni Brasil ni Argentina ni Uruguay ni Francia, los cuatro campeones del mundo que permanecen junto a España en el torneo, aparecen en su horizonte hasta el duelo decisivo del 15 de julio en Moscú. En cuartos, el adversario sería Dinamarca o Croacia, aunque esta última ha demostrado un potencial imponente hasta el momento.