Francia espera impaciente la final del Mundial y aprovechó ayer el ambiente patriótico para lucir los colores de su bandera en el marco de la celebración por los 229 años de la Toma de la Bastilla.
En el día de la Fiesta Nacional, el azul, rojo y blanco se apreciaron con más frecuencia de la habitual por las calles de la capital, donde muchos parisinos vistieron la camiseta del equipo que, confían, les llevará a la victoria.
“Francia unida detrás de los ‘Bleus’”, tituló a toda página el diario nacional “Le Figaro”, que destacó los valores del equipo por sus nociones de “solidaridad y esfuerzo colectivo”, que achacan al seleccionador Didier Deschamps.
Croacia se nombra como un rival a la altura con “un gran corazón”, pero desconfían de la capacidad de resistencia de sus jugadores ante “el frescor” de los franceses.
En esta fatiga general reposan las esperanzas de los aficionados que ven ya a Francia como ganadora.
“¡3-0 para Francia, como en el 98!”, pronosticó Mathieu Bartoli, un seguidor que acudirá hoy al Campo de Marte, frente a la Torre Eiffel, donde las autoridades esperan acoger a 90,000 personas para seguir el partido en las cuatro pantallas gigantes que se instalarán.— EFE
