José Carlos Palacios Sommelier
Comienza marzo, mes que se le dedica a la mujer, y en lo personal deberíamos honrar todos los días a la mujer, ya que gracias a ese maravilloso ser humano que nos ha dado la vida estamos en este mundo. Y el tema de hoy describe como nunca a la mujer, a esa abnegada persona que lucha en pos de sacar la industria del vino adelante, ellas que aportan la sutileza y la femineidad en sus manos para que los vinos que producen, tengan su toque femenino. Me voy a referir a las mujeres mexicanas que nos honran con su trabajo y les daré una semblanza de las más activas y de las mujeres que hoy por hoy, están dejando al vino nacional en lo más alto de las preferencia y se siente un orgullo y un honor por ellas. En esta columna de vinos le vamos a dedicar una semblanza de aquellas personas que hacen de su vida un culto, una pasión con el vino; y como bien sabemos que no hay mujer que no sea apasionada, aquí les dejo algunos nombres que mucha gente ya conoce.
Georgina Estrada es sommelier mexicana, un ser humano espléndido, es embajadora de vinícola El cielo, en el Valle de Guadalupe, en Baja California, con un gran conocimiento de vino y de lo que hay más allá de ellos.
Gina , como le dicen coloquialmente, supo llegar a lo más alto en materia de conocimiento y tiene algunos vinos premiados y muy reconocidos hechos por ella. Fue vocera durante casi 20 años del afamado cognac ultra Premium, Louis XIII, de la casa Remy Martin. Es una mujer que se dedica en cuerpo y alma a los vinos y como embajadora de marca, pone en alto el nombre de México, en todo el mundo.
Myrna de Liceaga: propietaria de viñas de Liceaga, al fallecer su esposo toma las riendas de la empresa y le da un crecimiento importante, y además de hacer vinos, se dedica a destilar orujo (derivado de la uva).
Laura Zamora, una de las enólogas de mayor trayectoria, es respetada por muchos compañeros, ya que tiene un estilo muy particular de hacer las cosas bien en materia de vinos. En este momento tiene un proyecto propio, luego de trabajar muchos años para los viñedos de Santo Tomás.
Tru Miller: nace en Holanda, pero la adoptamos como mexicana de corazón, es la propietaria de Adobe Guadalupe, un viñedo en el Valle de Guadalupe, que desde el año 2000 están haciendo muy buenos vinos, tienen variedades de uvas como cabernet sauvignon, merlot, nebbiolo, cabernet franc, tempranillo, shiraz y viognier.
Fernanda Gutierrez Zamora, una profesional que está asociada a la imagen en toda la república mexicana, del champagne Louis Roederer, para mi gusto el mejor espumoso del mundo. Con un destacado profesionalismo, es docente en el CESSA, una de las mejores escuelas de gastronomía que tiene el país. Desde su trinchera, conoce de vinos y los ama tanto como a la vida misma.
Sandra Fernandez Gaytán, destacada juez en los concursos de vino del mundial de Bruselas y una winemaker de lujo. A todas ellas mi respeto y veneración por estar en un mundo de vino donde el hombre domina, y ellas con ese toque femenino hacen que el vino tenga ese sabor único, que comprendamos al vino de la mano de la mujer y que sepamos que el vino es un producto que nace del corazón de la tierra y le llega al corazón de las mujeres. Hasta la próxima semana queridos amigos.
