TIZIMÍN.- Diputados de la comisión permanente de desarrollo agropecuario del Congreso del Estado de Yucatán durante la sesión de la Ley Ganadera. WENDY UCANCHAN

El ganadero José Luis Ordaz Jiménez, exdirigente de asociaciones ganaderas local y nacional, reveló que en el ir y venir para tramitar la movilización de cuatro reses, de su rancho a otro rancho de Chiapas, le informaron que las autoridades sanitarias federales mandaron a médicos veterinarios certificadores del centro de la república para que suplan a los veterinarios suspendidos en Yucatán, y también van a enviar veterinarios de Estados Unidos para que ellos certifiquen los ganados, lo que le parece una intervención extranjera incongruente porque Estados Unidos jamás permitirá que los veterinarios mexicanos hagan lo mismo en su país.

“Me dijeron que en 2024 se firmó un acuerdo con una organización particular conformada por personas, tanto de Estados Unidos como de Guatemala, Honduras y creo que Costa Rica para que vengan a México a certificar el hato”, narró.

“Me reí porque el gusano barrenador viene de esos países centroamericanos, pero cuando me respondieron que ya están en Tizimín quedé sorprendido con la rapidez que les permitieron el acceso a México. Yo en lo personal no los he visto, pero es vox pópuli y dicen que centrarán su trabajo en la inspección de jaulas que van al norte del país y a Estados Unidos.”

Como el gobierno federal los trajo, ellos deberían de pagarle a los extranjeros porque los comités pecuarios reciben mucho dinero para las campañas, pero lo extraño es que estos veterinarios certificadores cobran a $100 por animal a los ganaderos que atienden. Sin embargo, aclara que estos rumores son vox pópuli que surge entre los ganaderos, pero no tiene pruebas ni le ha tocado algún veterinario extranjero.

“Es un verdadero caos movilizar animales ahora en esta etapa del gusano barrenador”, admitió. “Son demasiados requisitos que se deben de cumplir y además no hay suficientes veterinarios certificadores. Estas medidas le pegan a los ganaderos medianos y pequeños. Creo que los quieren desaparecer porque si no hay movilización de vacas, no hay becerros, que es lo que demanda el norte del país y de Estados Unidos”.

Otro problema que enfrentan los ganaderos de México es que las autoridades no escuchan directamente a los ganaderos, sino se basan en los reportes de las uniones ganaderas, donde no dicen la verdad por conveniencia a sus intereses o porque aprovechan los programas y recursos para su círculo más cercano.

“Los ganaderos medianos y pequeños como yo estamos a punto del colapso, por ello tenemos que luchar cuando sentimos que tenemos la razón y ejercemos el derecho de reclamar. No dejamos la ganadería porque es nuestra manera de vivir. Lo que ahora estamos manifestando es que le están pegando a la ganadería y todos los cambios lo realizan sin tomar en cuenta a los ganaderos de campo. Solo oyen la voz de las dirigencias ganaderas, pero aquellos no dicen la realidad y lo palpan con la nueva Ley Ganadera que impulsa el ganadero y diputado de Morena, Wilmer Monforte Marfil, que solo organiza eventos donde están gente afín y no explican con detalles en qué consistirán los cambios, qué artículos van a cambiar y por qué. Las reuniones deberían de ser con los socios de las uniones ganaderas que son los que saben y trabajan en esta actividad por años.

“Nosotros producimos carne para la alimentación de los mexicanos y aportamos a la economía del estado”, recordó. “Este problema del gusano barrenador no tiene solución a corto plazo, por lo tanto los problemas en la ganadería también será un período muy largo. Y si no hay venta de ganado, no quiero imaginarme el futuro de este sector, que en los últimos años ha bajado a alrededor de 350,000 ejemplares en Yucatán”, remató.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.