NUEVA YORK (HealthDay News).— Los desarrolladores de un nuevo parche esperan eliminar un gran obstáculo en el tratamiento de la diabetes tipo 2: los pinchazos en los dedos y las inyecciones.

El nuevo parche, que en realidad utiliza una serie de minúsculas agujas que los investigadores aseguran que no producen dolor, detecta cuándo los niveles de azúcar en la sangre aumentan y entonces libera sustancias para reducirlos. Eso significa que el parche podría acabar con la necesidad de sacar sangre de la punta de los dedos para evaluar el nivel de azúcar en sangre. También podría eliminar la necesidad de emplear agujas para administrar insulina u otros fármacos para la diabetes.

“Se espera que este tipo de parche desechable controle los niveles de glucosa en la sangre durante una semana”, aseguró el autor principal del estudio, Xiaoyuan Chen, jefe del laboratorio de imágenes moleculares y nanomedicina en el Instituto Nacional de Imágenes Biomédicas y Bioingeniería en Bethesda, Maryland.

“No complica las rutinas de la vida diaria”, aseguró Chen. Aunque el parche parece promisorio, hasta ahora solamente se ha evaluado su aplicación en 21 ratones con diabetes tipo 2. Los resultados de los ensayos con animales no siempre son similares en los seres humanos.

El parche contiene sustancias químicas que perciben el aumento de azúcar en la sangre. Cuando eso sucede, se libera exendina-4 para estimular al cuerpo a producir insulina hasta que los niveles comiencen a bajar. La exendina-4 es uno de los fármacos llamados agonistas del receptor de GLP-1. Actualmente se encuentra en el mercado de Estados Unidos como Byetta, una inyección administrada dos veces al día. Otros fármacos de esa clase son Trulicity y Bydureon, que se inyectan semanalmente, y Victoza, una inyección diaria, según la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association). En el parche, la exendina-4 se combina con el alginato, un material gomoso que se extrae de algas pardas. Luego, la mezcla se introduce en la microaguja.

En los seres humanos, las náuseas y los vómitos son efectos secundarios conocidos del medicamento, pero los investigadores creen que la liberación de la exendina-4 es suficientemente lenta y no ocasionará esos efectos secundarios. El próximo paso consiste en elaborar un parche más grande con mayor número de agujas.

Los expertos también deberán crear unas agujas más largas para penetrar la piel humana.

 

De un vistazo

Pequeños

El parche evaluado en los ratones medía más o menos tres centímetros cuadrados, de acuerdo con los investigadores. Contenía suficiente medicamento para una semana.

Efecto secundario

Algunos de los ratones presentaron inflamación en el lugar del parche.

En línea

Los resultados del estudio se publicaron en una edición reciente en línea de “Nature Communications”.