El contar con nuevos conocimientos y herramientas para atender a los pacientes, con el objetivo no sólo de ayudarlos a bajar de peso, sino brindarles una atención individualizada que tome en cuenta los aspectos genómicos, es uno de los aspectos más beneficiosos que Alan Espinosa Marrón logró durante la estadía que hizo en la Universidad de Harvard, donde participó en interesantes proyectos de investigación.
Alan Espinosa se graduó como Licenciado en Nutrición en mayo de 2017 en la Universidad Marista y durante el verano, en julio y agosto, realizó una estadía en el Joslin Diabetes Center, una clínica que se encuentra dentro de la Universidad de Harvard, donde se desarrollan investigaciones.
El joven yucateco participó en proyectos de investigación molecular en los que se experimenta, por ejemplo, con microorganismos para medir la expresión de ciertos genes en temas de alimentación, como puede ser el consumo de ácidos grasos y cómo éstos pueden tener una ingerencia directa en la expresión de los genes en el metabolismo.
Este tipo de aprendizaje, destaca que abre una perspectiva más amplia en el campo de la atención nutricional y brinda herramientas para dar atención de calidad a los pacientes, más allá de quitar calorías o recomendar hacer ejercicio, que son aspectos básicos, sino involucrarse en la parte metabólica.
Señala que con análisis sencillos que ya se realizan en sitios como el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” se puede medir la expresión de los genes y dar al paciente recomendaciones más allá de las generales.
Asegura que hacia ahí apunta la nutrición, a una atención individualizada que tome en cuenta los efectos a nivel molecular sobre el metabolismo, la genómica nutricional o nutrigenética y nutrigenómica.
Durante la estancia en Harvard, Alán Espinosa, también participó en una investigación sobre retinopatía diabética enfocada también al aspecto genómico y molecular.
Cuenta que llegaba al lugar a las 9 de la mañana y la jornada se extendía hasta las 18 o 19 horas.
La invitación para ir a Harvard, comparte que se dio al conocer a varios profesores y doctores de esa Universidad en el Congreso de la Asociación mexicana de Miembros y Facultades y Escuelas de Nutrición (AMMFEN) , en el que participó en noviembre de 2016.
El joven nutriólogo ya realizó dos internados en el “Texas Biomedical Research Institute” en San Antonio, Texas. Y desde hace algunos meses realiza su servicio social en el “Salvador Zubirán” en Ciudad de México, donde permanecerá hasta agosto.
Posteriormente, cursaría una maestría y un doctorado en el extranjero, y retornar a Mérida a hacer lo que más le gusta, la nutrición clínica.
Ya creó una empresa que vende productos para ayudar a las personas con deficiencias alimentarias, como aquellas que tienen anemia, por ejemplo.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
