MADRID (EFE).— Expertos crearon potente agente antibacteriano capaz de acabar con microbios resistentes y otros patógenos desarrollados en biopelículas, lo que lo hace un “prometedor candidato” en la lucha contra la resistencia a antibióticos.
Las biopelículas están formadas por un conjunto de microorganismos, especialmente bacterias, que se adhieren a una superficie, viva o muerta, en la que se multiplican y que pueden ir desde la piel y los dientes hasta las tuberías de agua y el instrumental médico.
Las bacterias que crecen formando biopelículas son muy difíciles de tratar con antibióticos tradicionales pues tienen una tolerancia mucho mayor a éstos que una bacteria independiente.
Creciente cifra de bacterias peligrosas están desarrollando inmunidad a los antibióticos, lo que plantea la “alarmante posibilidad de que las infecciones intratables maten a un gran número de pacientes”, señala un estudio publicado por “Science Translational Medicine”.
Científicos dirigidos por Anna de Breij, de la Universidad de Leiden, en su búsqueda de alternativas a los antibióticos convencionales desarrollaron péptidos sintéticos con una actividad antimicrobiana reforzada.
Entre ellos, el SAAP-148 fue capaz de matar varias bacterias del grupo Eskape, el más resistente a los medicamentos. SAAP-148 elimina las bacterias que crecen en biopelículas de cultivo, incluso las poblaciones altamente resistentes.
En Estados Unidos, otra investigación relacionada con bacterias encuentra aplicación en la moda.
De acuerdo con “Nature Chemical Biology”, en la Universidad de California se diseñó un método para producir el azul de la mezclilla a partir de una bacteria modificada en laboratorio, lo que protegería el ambiente.
El añil o índigo es el color más usado en esas prendas y la nueva forma de sintetizarlo evita el uso de químicos contaminantes. Los autores admiten que “todavía no es práctico a escala industrial”, pero a largo plazo sería una alternativa respetuosa con el entorno natural.
El añil se ha extraído de plantas por miles de años, pero la demanda actual hace que se sintetice con “múltiples químicos peligrosos”.
Modificación
Para lograr el añil respetuoso con el medio ambiente, expertos dirigidos por John Dueber usaron una E. coli modificada en laboratorio, capaz de sintetizar un compuesto llamado indoxyl.
Enzimas
Una enzima estabiliza ese compuesto, que así puede ser aislado y almacenado. Al teñir la prenda, otra enzima convierte el compuesto en añil.
