El prototipo que marca al bailarín con una figura estética, alta y delgada se rompe en el espectáculo de danza contemporánea “Aventarse al vacío”.
Los bailarines usarán trajes a manera de un segundo cuerpo “más amplio” que invita a no ponerse límites y demostrar que no importa el físico cuando se trata de bailar y sentir la música y el movimiento.
La danza se presenta hoy domingo en el Teatro Peón Contreras a las 7 y 9 de la noche con entrada libre al ser parte del Mérida Fest.
El grupo “En compañía de…” de Ciudad de México se presenta por primera vez en el Estado. La directora Karen Martínez comparte que “Aventarse al vacío” es un espectáculo que habla sobre los complejos estéticos, los cuales se adquieren por los estándares que dicta la sociedad.
En la pieza se plantea cómo estos complejos generan conflictos en las personas, pues por ejemplo, se dice que una persona que es gordita no puede ser bailarín, ya que se espera los bailarines tengan una figura estética, es decir sean altos y delgados.
En la pieza dancística se confronta esta idea, pues los bailarines vestirán trajes a manera de un segundo cuerpo para estar regordetes, y mostrar que sí se puede bailar a pesar de tener un cuerpo “amplio”, sólo se necesita esforzarse y sobre todo sentir la música y dejar que el movimiento surja.
Para los bailarines significó un reto el montaje porque se adaptaron a su “nueva figura”. La obra busca dar un mensaje: no hay obstáculos para hacer lo que uno quiere, pues si bien hay estándares que marca la sociedad, depende de cada uno el adoptarlos o no.
La idea original y la dirección es de Karen Martínez, quien también participa como bailarina. La acompañan Zuleyma Ortiz, Guillermo Ignacio Aguilar y Abel Servín. El diseño de iluminación es de Gabriela Ruiz; y el diseño sonoro de Pedro Benítez.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
