MADRID.— “Cuando crecí había dos mundos: el mundo natural y el mundo hecho por el hombre. En Arquitectura la habilidad era integrar el mundo hecho por el hombre con la naturaleza. Ahora el mundo hecho por el hombre y la naturaleza no son diferentes. De repente podemos hacer cosas tan bien como la naturaleza”, sostiene Nicholas Negroponte, gurú del porvenir digital.
“Todo eso es una consecuencia de estar en una cultura digital. Probablemente el impacto más importante es el que ha tenido esto en países que llamamos menos desarrollados, porque en los que la educación es para pocas personas, si son afortunadas, la conectividad da acceso a elementos de educación”.
En 2005, Negroponte fundó el proyecto “One Laptop Per Child (Una computadora portátil por niño)”, una iniciativa que tiene por objetivo proporcionar a los menores del mundo una computadora de bajo precio —“portátiles de 100 dólares”— para que los jóvenes “participen en su propia educación, y aprendan, compartan y creen juntos”, reporta EFE.
“La conectividad en mi opinión ha tenido el mayor impacto entre las personas más pobres del mundo, y que seguramente son las que más salud tienen. Ese grupo ha podido estar más conectado”, afirma Negroponto.
En los primeros meses de 2008, “One Laptop Per Child” repartió cinco millones de computadoras portátiles entre niños de países como Camboya, Etiopía, Ruanda, Afganistán y Mongolia.
