La terapia biomagnética se comenzó a utilizar en la década de 1970 y en la actualidad cobra cada vez más mayor relevancia como tratamiento coadyuvante de múltiples enfermedades, ya que con ella se puede lograr una mejora sustancial del paciente en un 95 por ciento e, incluso, su curación.
Así lo indica el doctor José Ignacio Paredes Buenfil, médico familiar, quien hace algunos años comenzó a ofrecer ésta y otras terapias alternativas para ayudar a todos sus pacientes.
El galeno impartió ayer la charla “Biomagnetismo médico, una ciencia que revoluciona la Medicina” a jubilados y pensionados que forman parte de la asociación Sinergia con Sentido.
Explica que el biomagnetismo es una terapia alternativa de curación energética que trabaja con imanes, desarrollada por el mexicano Isaac Goiz Durán en 1988.
Según indicó, a los astronautas que regresaban de misiones espaciales en la década de 1970 se les ponía en cuarentena porque presentaban acortamientos de extremidades en los viajes.
Se determinó que esto era causado por los campos electromagnéticos en el espacio que los astronautas atravesaban al regresar a la Tierra y para resolver esta situación se les aplicaron imanes.
En ese hecho se basó el doctor Goiz para desarrollar la terapia biomagnética, que, asegura, ha demostrado ser muy efectiva, pues contribuye a la atención de las enfermedades y permite una mejoría de hasta el 95%.
La técnica consiste en hacer un rastreo kinesiológico en el cuerpo para ubicar desequilibrios de energía, que pueden ser causados por virus, hongos, bacterias, parásitos, disfunciones de órganos o glándulas, y también estados emocionales.
Luego se busca la raíz de la enfermedad, de acuerdo con el desequilibrio que se note en el cuerpo, pues cualquier problema se manifestará con acortamiento de extremidad. El médico asegura que los resultados son inmediatos. Según apunta, se puede tratar de esta forma tanto padecimientos simples como graves, agudos o crónicos, desde gripe hasta VIH.
La terapia biomagnética no es invasiva, está libre de toxicidad y no tiene efectos secundarios, por lo que los pacientes pueden usarla a la par que el tratamiento alópata.— Iris Ceballos Alvarado
Terapia
Según se explicó, en el biomagnetismo se utilizan imanes que ayudan al cuerpo con la teoría del par biomagnético, pues se considera que todo lo que existe en el universo es energía y, por tanto, el cuerpo humano también lo es, se mueve por ésta y tiene polaridades positiva y negativa.
Procedimiento
Una vez que se ubica el origen del padecimiento se colocan en esa parte del cuerpo los imanes, uno positivo y otro negativo, para hacer equilibrio energético.
