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PARÍS (EFE).— Jean-Paul Gaultier convirtió ayer su desfile de Alta Costura en un homenaje a Pierre Cardin, icono sesentero de la moda vanguardista, con quien aprendió las bases de la profesión que le dio fama.

Las ilustraciones psicodélicas que decoraban la pasarela en las oficinas del diseñador adelantaban la estética de su colección primavera verano, presentada en la tercera jornada de la Semana de la Alta Costura.

Con peinados estilo cacerola, cortos y redondeados, las modelos lucieron siluetas triangulares, minivestidos y botas de charol blanco, que abrieron el desfile con canciones de France Gall.

Gaultier tomó de Pierre Cardin su pasión por el orientalismo y la precisión en las líneas. Ese exotismo lo llevó a entender su más reciente colección como un cariñoso recuerdo de los 60, retocados con un punto japonés en el peinado y un etnicismo africano en bordados trenzados y jacquards, como los que decoraron el traje de novia.

Usó la pasión geométrica de Cardin para crear originales vestidos palabra de honor y de una sola manga, compuestos de una única tira de tela que parecía envolver a la modelo. Como cada año, terminó su desfile con una puesta en escena divertida en la que Coco Rocha recorrió la pasarela junto a su hija de dos años Ioni James Conran.

Elie Saab prefirió revestir los años 20 con transparencias, lentejuelas y plumas. Siluetas fluidas y afinadas que adornó con bordados florales y geométricos.

El diseñador puso su toque personal con exagerados lazos de raso como collares en beige, gris azulado, malva y rosa coral, los colores de la colección junto al negro.

En una muestra del cambio que las pasarelas han experimentado con la llegada de los teléfonos inteligentes y las redes sociales, los invitados ya no aplauden cuando aparece el traje de novia, sino que ahora toman vídeos y fotografías. Ayer, los asistentes levantaron sus equipos para inmortalizar un diseño de destellos metalizados con casco y velo.

A su vez, Zuhair Murad usó la estética de los indios americanos con la promesa de llenar de flechas y plumas las alfombras rojas de 2018.

El libanés imaginó su colección con la estética de los cherokee y apache desde una perspectiva “tan fantasiosa como respetuosa”. Creó vestidos bordados con perlas, flecos, escotes en V y cinturones para marcar las formas femeninas.

Los colores también fueron elegidos con base en estas referencias étnicas, con el blanco, rojo, dorado, negro y café a la cabeza.

Mucho más romántico y arriesgado en las formas fue Valentino, cuyo diseñador Pierpaolo Piccioli presentó otra colección en solitario insistiendo en la ruptura de la etapa con Maria Grazia Chiuri, actualmente directora creativa de Dior.

Los femeninos vestidos plisados que hacía el dúo empiezan a quedar atrás y en esta temporada la silueta se muestra más atrevida, con conjuntos de pantalón acompañados por capas y creaciones más voluminosas.

Sin embargo, lazos y tul siguen conformando cuellos, tipo gorguera, y mangas.

 

Moda Polémica

La diseñadora rusa Ulyana Sergeenko fue criticada por su uso de un insulto racista.

Difusión

La modista, residente en París, escribió a mano una nota dirigida a “mis n…s en París” junto a una carita feliz para la bloguera Miroslava Duma, quien publicó una foto del texto en internet.

Lo que pasa es que…

Ulyana explicó que lo hizo para parafrasear una canción de Kanye West: “Ni…as in Paris”.

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