MANAGUA (EFE).— Cientos de ciudadanos, diplomáticos y personalidades de la literatura y de la cultura acudieron a despedir a la poeta Claribel Alegría, fallecida el jueves pasado a los 93 años.
Estuvieron presentes en el último adiós a Claribel (nacida en Estelí en 1924) el ministro de Cultura, Luis Morales Alonso, a nombre del Ejecutivo, y la escritora Gioconda Belli.
Las cenizas de Claribel fueron colocadas en una urna en un cementerio a las afueras de Managua, junto a la de su esposo, el escritor estadounidense Darwin J. Flakoll, fallecido en abril de 1995.
Erik Flakoll, hijo de Claribel, dijo que su madre dejaba un legado lleno de alegría, como su apellido, “pues fue una mujer que siempre le sonrió a la vida”.
También lo hace a los poetas nicaragüenses y centroamericanos, porque “su poesía va a perdurar”.
Las honras fúnebres se realizaron después de una misa en la iglesia Las Sierritas.
Claribel Alegría fue galardonada en 2017 con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana de la Universidad de Salamanca y Patrimonio Nacional. Fue la primera mujer de Centroamérica en obtenerlo.
Discípula de Juan Ramón Jiménez e integrante de la Generación Comprometida, mantuvo durante toda su carrera su compromiso con la resistencia no violenta.
