Londres, (EFE).- Algunas hormigas son capaces de producir antibióticos para luchar contra las enfermedades, lo que, según un estudio de la Universidad de Carolina del Norte, podría desvelar soluciones bacterianas que se aplicarían a los seres humanos.
Los científicos testaron las propiedades anti microbianas asociadas a 20 especies de hormigas y, para ello, disolvieron todas las sustancias localizadas en la superficie del cuerpo de estos insectos hasta lograr una solución que fue introducida en un compuesto acuoso bacteriano.
El crecimiento de la bacteria en el componente acuoso fue comparado con el incremento de la misma en una muestra de control.
Si la bacteria crecía menos en la probeta con los componentes de la hormiga, eso quería decir que un agente antimicrobiano estaba presente y actuando.
En el caso del componente que contenía sustancia de la hormiga ladrona, la bacteria no aumentó de tamaño.
Los científicos advierten de que este estudio es solo un primer acercamiento y de que tiene limitaciones, ya que, por ejemplo, solo se ha utilizado un agente bacteriano en las pruebas, por lo que no está claro cómo se comportaría el antibiótico ante el ataque de otras bacterias.
Los próximos pasos incluirán pruebas de hormigas contra otras bacterias, determinando qué sustancias producen los efectos antibióticos y cómo estos insectos los segregan o de dónde los obtienen.
“Hay que explorar qué estrategias alternativas utilizan las hormigas para defenderse contra los patógenos bacteriológicos“, finalizó Smith. EFE
